DESDE EL PARQUET

Urbas vuelve a generar interés

El sector in­mo­bi­liario ha em­pe­zado el año con el pie de­re­cho. Las ex­pec­ta­tivas para este año son muy po­si­ti­vas, según la con­sul­tora PwC. aunque es di­fícil que llegue a al­canzar las ci­fras ré­cord re­gis­tradas en 2018.

Un escenario de inversión marcado por cinco factores importantes. Las clases de activos de calidad que dispararán los precios, un incierto escenario de tipos de interés, la inestabilidad política, la sensación de moverse en la parte alta del ciclo -lo cual obliga a buscar retornos a más largo plazo- y la aparición de nuevos nichos de inversión como las residencias de la tercera edad.

Circunstancia que está llevando a los operadores a buscar oportunidades en el sector. Principalmente en aquellos valores que más se han quedado descolgados en los últimos tiempos y que ofrecen un mayor potencial de revalorización a poco que sepan hacer bien las cosas.

Eso explicaría el creciente interés en torno a Urbas. Las acciones de la inmobiliaria se han multiplicado casi por tres en lo que va de año después de las dudas generadas por factores externos a su actividad. Detrás de este fuerte avance, señalan algunos operadores, estaría la reactivación de las inversiones por parte de la compañía. En concreto, en residencias de la tercera edad en la Costa del Sol.

Al respecto el grupo ya estaría cerrando los últimos flecos con el Ayuntamiento del municipio malagueño de Casares para la construcción de un centro geriátrico en la localidad. Este proyecto supondrá una inversión de unos 20 millones de euros y, lo más importante, será el primero de los cinco geriátricos que tiene previstos construir la inmobiliaria en la provincia de Málaga y Cádiz.

Una actividad considerada por los expertos como una de las principales megatendencias actuales con grandes expectativas de retorno económico. Un potencial que ha llevado a la acción de Urbas a tantear de nuevo el nivel del céntimo de euro perdido el año pasado tras la decisión de los gestores del mercado de eliminar el precio mínimo de cotización.

La recuperación de esta cota psicológica sería el primer paso, apuntan los expertos técnicos, para la apertura de un nuevo canal alcista con una primera barrera en torno a los 0,015 euros.

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