Las cons­truc­toras re­claman un pacto de Estado para fijar las ne­ce­si­dades de in­ver­sión

El peso de la construcción en el PIB, en mínimos históricos, altera al sector

Existe un dé­ficit in­versor de 120.000 mi­llones de euros en in­fra­es­truc­turas

constructoras
Constructoras en caída.

La cons­truc­ción co­menzó en 2009 en caída libre y solo seis años des­pués ha con­se­guido fre­nar. Su pro­duc­ción en tér­minos no­mi­nales al­canzó los 54.927 mi­llones de euros en 2015, 1.801 más que el año an­te­rior, según los úl­timos datos con­so­li­dados dis­po­ni­bles. En tér­minos por­cen­tuales sobre el PIB sigue es­tando en ni­veles mí­nimos de los úl­timos doce años. Supone el 5,2% sobre el PIB, según re­coge el Informe sobre el sector de la cons­truc­ción de la Fundación Laboral de la Construcción a partir de datos del INE.

En los últimos tiempos vemos cómo el sector inmobiliario se está recuperando, especialmente desde el año 2015, pero el peso del ladrillo en el conjunto de la economía está lejos de los años de antes de que se produjera el estallido de la crisis. Cambia ligeramente el modelo con más personas que deciden vivir de alquiler, pesa más la compra de vivienda usada y poco a poco se reduce el stock de pisos que no se lograron vender antes de la citada recesión.

El Banco de España muestran sus datos que la inversión en vivienda cerró el ejercicio en el 5,5% del PIB, un nivel similar al de los países de nuestro entorno, frente al 12% que registraba en 2007. En términos generales el sector de la construcción en España sigue lejos de sus aspiraciones y más aún si hablamos de un segmento que las empresas consideran vitales: la inversión en infraestructuras.

El sector considera que necesita una mayor estabilidad, sobre todo después de la celebración de las últimas elecciones generales, para intentar que el ladrillo recupere el terreno que, efectivamente, ha perdido tras la crisis económica. Así lo manifiestan los principales jugadores del sector como Sacyr, FCC o Acciona. Y es que la inversión pública en esta industria se ha desplomado un 60% en los últimos doce años.

En este sentido, el peso de la construcción en el PIB está en mínimos históricos y existe un déficit inversor de 120.000 millones de euros. Algo que las compañías consideran como preocupante y como un factor que hay que cuidar de cara a los próximos ejercicios si no se pretende el desencadenamiento de un estancamiento a nivel doméstico.

Uno de los principales problemas, tal y como sostienen fuentes del sector y así confirmas empresas del ladrillo, “es la financiación”. Por eso, lo que se apuesta desde dentro es por una colaboración público-privada. Para ello sería necesario que se alcance un pacto de Estado en materia de infraestructuras con el que se pueda despejar todo tipo de incógnitas que existen a día de hoy como por ejemplo el modelo que deben tener las vías de alta capacidad en España.

Así las cosas, las exigencias que apuntan dentro del ámbito del ladrillo es que haya una dedicación de impuestos y presupuestos al interés social. De esta manera, que el usuario final sea el que pague de manera parcial las vías a las que está dando uso. Un ejemplo de esto sería que el 18% de las autopistas de este país son gratis en la actualidad, lo cual genera cierta controversia en las compañías del sector.

El mercado doméstico, como desventaja

Las firmas del ladrillo ven al mercado nacional como una de las principales desventajas a las que tiene que hacer frente el sector de la construcción español en comparación con sus principales competidores. Y es que, al no disponer de esa palanca, muchas firmas presentan una debilidad que no pueden evitar en el exterior. Al mismo tiempo, otro obstáculo es ña capacidad de las empresas españolas para manejar un proyecto de infraestructuras desde el primer momento. En muchos casos tienen dificultades.

Lo que sí es cierto es que el ladrillo tiene las lecciones aprendidas que ha dejado la crisis económica, puesto que las empresas son ahora de una mayor dimensión. Asimismo, pese al papel testimonial que juegan actualmente muchas constructoras en el mercado residencial, en realidad el sector no ha dejado de lado al mercado. Eso sí, se ha diluido mucho tejido industrial, mientras que hay carencias respecto a la mano de obra.

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