Llega otra ma­cro­co­lo­ca­ción con va­lo­ra­ciones exi­gentes y pre­ce­dentes ne­ga­tivos

Uber pone a prueba el apetito tecnológico de Wall Street y las salidas a Bolsa

La em­presa fija el precio de la ac­ción a 45 dó­la­res, en el rango bajo de la hor­quilla pre­vista

Uber, coche privado
Uber, coche privado

Uber ha co­men­zado a co­tizar este viernes en Wall Street a un precio de 45 dó­lares por ac­ción, dentro del rango bajo de la hor­quilla fi­jada por la em­presa de trans­porte pri­vado, lo que le da un valor de mer­cado de 82.600 mi­llones de dó­la­res, unos 75.000 mi­llones de eu­ros. Llega al mer­cado de va­lores es­ta­dou­ni­dense una em­presa en pér­di­das, con un enorme com­po­nente tec­no­ló­gico y al mismo tiempo con un ne­gocio tan tan­gible como el de ser­vi­cios de viaje en coche con con­duc­tor. A la vista de los pre­ce­den­tes, Uber puede de­ci­siva para di­na­mizar o pa­ra­lizar el ne­gocio de las sa­lidas a bolsa.

Como suele ser habitual en los últimos tiempos, los grandes inversores ya han trazado líneas rojas con esta operación. La compañía y sus bancos de negocios defendieron inicialmente una valoración de 120.000 millones de dólares que los fondos rechazaron por demasiado cara. El rango final está claramente por debajo, pero son muchos los analistas que consideran que puede ser demasiado exigente. Y lo justifican con el pobre recorrido en bolsa de su rival Lyft, que ya acumula pérdidas de doble dígito.

Esta compañía empezó cotizar el pasado 29 de marzo, con escaso éxito. Las acciones no tardaron en perder el precio de colocación, con los inversores poniendo en duda las valoraciones desde el primer momento. Puede que el argumento de que Uber tiene en actividad en muchos mercados (Lyft sólo opera en Estados Unidos) pueda evitar algunas comparaciones, pero la gran cuestión es si estas compañías serán capaces de generar beneficios.

"Estamos hablando de empresas que tienen enormes gastos operativos, especialmente en el caso de Uber. Y también riegos de confictividad en su estructura, como demuestran las protestas que sus conductores han expresado durante los próximos días. Hay preocupacion entre los analistas sobre la velocidad a al que Uber será capaz de mejorar sus márgenes. Estamos hablando de inversiones con potencial indudable, pero también de riesgo con una valoración de al menos 80.000 millones de dólares", señalan fuentes bursátiles.

Las pérdidas de 3.000 millones de dólares en 2018 y de más de 1.000 millones en el primer trimestre de 2019 convierten a Uber en una gran incógnita. Y despiertan viejos temores, porque recuerdan a aquel año 2000 en el que la burbuja tecnológica permitió un fenómeno sin precedentes hasta aquel momento: que más de tres cuartas partes de las empresas que salían a Bolsa estuvieran en pérdidas. Estos porcentajes son muy similares ahora.

La OPV de Uber llega en un momento delicado en Wall Street. Son muchas las voces que hablan de mercado sobrecomprado y de burbuja tecnológica. En este sentido, la operación va a medir el apetito inversor de los grandes inversores, especialmente los estadounidenses. Se trata, sobre todo, de saber hasta dónde están dipuestos a llegar de cara a posibles nuevas operaciones, también en los mercados europeos y asiáticos.

El año de salidas a bolsa está siendo muy pobre en Europa. Un éxito de demanda de Uber sería un acicate después de un primer trimestre deprimente en el que poco más de 20 compañías dieron el salto a los mercados de valores por valor de algo más de 350 millones de euros, a años luz de los casi 15.000 millones de los tres primeros meses del año pasado. Unas cifras que están secando los ingresos de los grandes bancos de inversión.

"Las bolsas están en unas valoraciones muy exigentes y los inversores no están dispuestos a comprar cualquier cosa. Además, en el caso de España las últimas salidas a bolsa no han sido precisamente exitosas. Pero si Uber es capaz de ofrecer un precio atractivo y deja recorrido al alza en el mercado, las cosas pueden empezar a cambiar. Es una operación tan grande que puede llegar a cambiar el sentimiento de los inversores", señalan en una gran firma nacional.

Artículos relacionados