La com­pañía pre­senta un nuevo plan es­tra­té­gico más rea­lista que puede pasar fac­tura a los com­pe­ti­dores

La crisis de Neinor da un aviso a navegantes entre promotores

El con­se­jero de­le­gado es víc­tima de unas pre­vi­siones muy agre­sivas y poco rea­listas

Borja García-Egotxeaga,  Neinor.CEO Neinor.
Borja García-Egotxeaga, CEO Neinor.

Desde que en fe­brero de 2018 dio un gran ti­je­re­tazo a su pre­vi­sión de en­trega de vi­vien­das, Neinor ha sido una em­presa zombi en bolsa. Con su con­se­jero de­le­gado Juan Velayos al frente, el grupo ha tra­ba­jado de­no­da­da­mente desde en­tonces por cam­biar su his­toria en el mer­cado bur­sá­til, pero los in­ver­sores le han dado la es­palda. Ya no con­fiaban en la ca­pa­cidad de Neinor para sacar ade­lante sus planes de ne­gocio a pesar de las me­joras con­se­guidas en las grandes ci­fras del grupo.

Velayos ya es historia al frente de la compañía. Su andadura en el timón de la promotora ha terminado poco después de que Neinor cumpliera dos años como empresa cotizada que han sido un auténtico calvario. Aquella compañía valorada en 1.300 millones de euros cuando el gigante Lone Star decidió hacer caja es hoy una máquina de fabricar mínimos en bolsa y ya vale menos de 850 millones de euros en el parqué. La revolución llega con el grupo en los huesos por capitalización bursátil.

Jorge Pepa ganará galones en la gestión del grupo mientras que Borja García-Egotxeaga, actual director de operaciones de la promotora, asume las funciones de Velayos. Pero más allá de los nuevos nombres, importa que la crisis de Neinor (la acción recogió ayer los cambios con nuevas caídas o, lo que es lo mismo, con más escepticismo) tiene mucho que ver con la forma y con el fondo con el que las nuevas promotoras cotizadas dieron el salto a la bolsa.

"¿Quién ha ganado con toda esta historia? El gran vencedor es Lone Star, que vendió a precio de oro en la salida a bolsa con una valoración altísima que el tiempo ha demostrado que estaba fuera de la realidad. La faena la remató en enero de 2018, cuando vendió el 12,5% que aún retenía, justo antes del 'profit warning'", señalan fuentes del mercado que recuerdan que los planes de negocio de la compañía eran demasiado agresivos.

Velayos ha pagado los platos rotos de una salida a bolsa en que el el fondo estadounidense exigió una valoración muy alta que mercado 'compró' con el objetivo de subirse al carro de la recuperación del mercado inmobilario español. Pero como la realidad ha demostrado también en los casos de Metrovacesa y de Aedas, no era oro todo lo que relucía. El ladrillo español tira con fuerza, pero no tanto como para justificar las valoraciones de las nueva promotoras.

Los expertos consideran que la salida de Velayos es todo un aviso para navegantes. Es verdad que sus otros dos competidores no acumulan caídas tan fuertes en bolsa en 2019 (de hecho, Aedas sube cerca de 5%), pero las dos están a años luz de los precios a los que salieron a bolsa hace todavía pocos trimestres. Por lo tanto, las dudas de los inversores van mucho más allá de Neinor salvando las distancias de comportamiento en el parqué.

"Si no han repuntado con fuerza en lo más alto del ciclo económico, no cabe esperar grandes alegrías en un momento de desaceleración que ya toca de forma significativa al PIB español. Puede que estén ya atractivas por precio, pero lo cierto es que necesitan demostrar mucha cosas para entrar con fuerza en las carteras. El mercado no puede estar más escéptico", señalan en una gran gestora nacional que no apuesta ahora por el negocio promotor.

Mientras, el mercado se prepara para dar el veredicto al nuevo plan estratégico de Neinor, presentado este lunes.La compañía ha revisado a la baja el calendario de entregas de casas para el período 2019-2021, con una escenario que tilda de conservador y con un objetivo entre las 2.500 y las 3.000 casas. Además, prevé un programa de adquisición de suelo "disciplinado" y asegura que hay un excedente de caja de unos 300 millones para repartir entre sus accionistas.

El grupo, que asegura que el actual banco de suelo dubre totalmente el ebitda del año 2022 y más de la mitad del de 2023, quiere convertir la remuneración al accionista en un acicate para resucitar una cotización en encefalograma plano. Pero lo evidente es que Neinor está haciendo un ejercicio de realismo que, de una manera u otra, se trasladará al resto de promotoras que, al margen del estilo de gestión, se mueven con las misma coordenadas.

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