LA SEMANA BURSÁTIL

Futuro incierto pero optimista

El em­puje del sector si­de­rúr­gico, al calor de la me­joría mos­trada por los úl­timos in­di­ca­dores chi­nos, y del sector ban­cario han im­pul­sado a las bolsas es­pañolas a su mejor nivel del año.

El Ibex 35 se apuntó un alza del 3,1% la semana pasada para cerrar sobre la referencia sicológica de los 9.500 puntos. El selectivo se vuelve a mover así con holgura sobre los límites marcados en la tendencia lateral de los últimos meses.

Los inversores empiezan a ver esta ruptura de referencias como el momento esperado para el inicio de una nueva fase alcistas con una primera barrera cerca de los 10.000 puntos. Para ello, el mercado cuenta a favor con la recuperación en los principales indicadores chinos, pero sobre todo por los intensos rumores sobre por el acercamiento de posturas en las negociaciones comerciales entre China y EEUU.

Tanto es así, que el departamento de exteriores norteamericano estaría trabajando en una próxima reunión entre los líderes de ambos países para escenificar el acuerdo que podría estar listo en las cuatro próximas semanas según las fuentes más optimistas.

No todos los operadores se muestran tan confiados. Una buena parte del mercado cree que las recientes subidas deben propiciar una lógica retirada de beneficios en los próximos días, pudiendo comprometer de nuevo en breve estos niveles de referencia. Todo ello además con la mirada puesta en el Brexit, aunque ya parece haberse dado por descontada incluso el peor de los escenarios posibles; así como en los peligrosos augurios mostrados por el aplanamiento de la curva de bonos y los síntomas de enfriamiento económico.

Las bolas españolas estarán además condicionadas por las incertidumbres derivadas de las elecciones generales a finales de mes, justo después de las festividades de la Semana Santa, lo cual puede complicar aún más la operativa.

Los próximos días y semanas, por tanto, serán claves para definir el futuro a corto y medio plazo de los mercados de valores internacionales. Pero en general, la mayoría de los operadores parecen coincidir en que lo peor ya ha pasado; apostando abiertamente por una nueva fase algo más favorable en la renta variable, que sirva para asentar los niveles actuales.

Calendario semanal de Bolsa

El Brexit entra esta semana en su fase más crítica ante el final del plazo dado por la Unión Europea. Ello puede marcar las tensiones en los mercados financieros internacionales, aprovechando además la ausencia de grandes referencias macroeconómicas.

Este lunes, por ejemplo, los datos más destacados serán la balanza comercial de Japón y Alemania, y los pedidos de bienes duraderos en EEUU.

Más pobre aún será la jornada del martes donde el indicador más relevante será el JOLTS, un índice norteamericano de empleo de segunda fila que puede ganar peso ante la falta de otras referencias. Poca cosa, en cualquier caso, para definir las estrategias de inversión.

Poco más cargada de citas importantes llegará la agenda financiera en las dos siguientes sesiones. El miércoles se espera la producción industrial del Reino Unido y el IPC de EEUU. Este día se publicarán además las actas de la última reunión de la Reserva Federal que deberán confirmar las intenciones de la entidad de congelar la subida de tipos ante los síntomas de desaceleración económica.

Para el jueves, los inversores deberán estar atentos a las cifras de inflación que llegarán desde Alemania, Francia y China y a los precios de producción en EEUU.

La última sesión de la semana, el viernes, estará condicionada por la inflación en España, la producción industrial de la zona euro, los precios de importación y exportación estadounidenses, así como con el dato de confianza elaborado por la Universidad de Michigan, muy seguido por los mercados.

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