Con un en­torno de tipos cero en Europa, las ren­ta­bi­li­dades altas ame­nazan la fi­nan­cia­ción

La lluvia de dividendos esperada coloca a la banca en situación comprometida

La ge­ne­ro­sidad de las em­presas es­pañolas res­pecto a las eu­ro­peas vuelve a re­puntar

creditos
Dividendos.

El di­vi­dendo se ha con­ver­tido en el gran ele­mento di­fe­ren­ciador de las em­presas es­pañolas res­pecto a las eu­ro­peas. La ren­ta­bi­lidad media ha al­can­zado el nivel del 4,5%, un por­cen­taje muy atrac­tivo para in­ver­sores dis­puestos a asumir riesgos con red y buscar en la bolsa las ren­ta­bi­li­dades que les niegan los pro­ductos de ahorro tra­di­cio­na­les, como los de­pó­sitos y las cuentas de aho­rro. Una es­tra­tegia con todo el sen­tido pero que no ca­rece de ries­gos.

Antes de la Semana Santa, BBVA, Bankia y Ence entre las compañías del Ibex 35 y Prosegur, Zardoya Otis y Miquel i Costas entre las del mercado continuo, van a regar con cientos de millones de euros a sus accionistas. Después, en el arranque del mes de mayo, será el turno de Inditex. La mayor empresa cotizada española repartirá 0,44 euros brutos por acción ya en el ecuador de una primavera bursátil muy generosa en términos de retribución al accionista.

Retener a los accionistas ya existentes y captar a otro nuevos exige de las empresas un importante esfuerzo. Hoy, las compañías del Ibex 35 reparten de media casi el 55% de sus beneficios, casi cuatro puntos por encima de los grandes valores de la zona euro. Las cifras han abierto un debate en el mercado sobre la idoneidad de mantener la apuesta por el dividendo a toda costa, sobre todo en aquellos sectores afectados por los tipos cero en Europa.

Todas las miradas se dirigen al sector bancario, el más afectado y el que con diferencia más pesa sobre la bolsa española. Los grandes analistas internacionales han lanzado algunas ideas en los últimos días sobre el futuro de sus cuentas de resultados. JP Morgan estima que las entidades financieras nacionales se juegan hasta un 8% del beneficio de 2020 en función de la evolución de los tipos de interés. Y la visibilidad de una subida del precio del dinero en la zona euro es mínima.

Los analistas creen que no habrá repunte hasta el segundo trimestre de 2020, y el propio Banco Central Europeo (BCE) ha debatido ya retrasar la primera subida hasta marzo. Además, importa tanto el cuándo como el cuánto, ya que los expertos creen que el movimiento al alza será mínimo a la vista de la desaceleración de la economía europea. "A la banca le espera mucho sufrimiento a un año vista", señalan fuentes bursátiles.

Con estos condicionantes, crece la presión para que los bancos más afectados reduzcan sus dividendos. Los analistas prefieren que las entidades refuercen su solvencia pagando menos o recurriendo al 'scrip dividend' evitando la salida de caja y advierten de que dividendos altos no son siempre sinónimo de fortaleza. Por el contrario, podrían ser una señala de debilida, al menos según el punto de vista de los analistas de UBS.

La firma suiza asegura que una elevada rentabilidad por dividendo de la banca podría poner el riesgo la retribución futura al accionista, teniendo en cuenta el escenario de tipos cero y de pérdida de fuerza de la economía. La entidad asegura que los inversores deben extremar el análisis de las entidades con rendimientos por dividendo muy altos y que al mismo tiempo ven sus ingresos mermados y los colchones de capital reducidos por la actual conyuntura.

"Los grandes inversores internacionales están muy vigilantes con la banca española", señalan en un gran gestora interncional. "Reducir el dividendo es el último recurso de las empresas españolas, temerosas de perder credibilidad ante la comunidad inversora. Pero a veces es una medida necesaria y buena, porque permite mejorar otros aspectos y mejorar las expectativas de una compañía a medio y largo plazo", aseguran las mismas fuentes.

Mientras, sigue la fiesta del dividendo en la bolsa española, incluido el sector bancario, en plena reacción en bolsa tras la gran corrección de marzo. La publicación de los resultados del primer trimestre del año servirá de guía sobre cómo afrontan las entidades los próximos trimestres tras el cambio de sesgo de la politica monetaria del BCE. Hasta entonces, el sector mantiene el dividendo a capa y espada.

Artículos relacionados