Los sin­di­catos copan las in­ter­ven­ciones en la junta de ac­cio­nistas por el ERE

Gonzalo Gortázar (CaixaBank) se cubre: "hay que conducir mirando hacia adelante"

Tanto el pre­si­dente Jordi Gual como el con­se­jero de­le­gado de­fienden los ob­je­tivos del nuevo plan

Gonzalo Gortázar y Jordi Guall, CaixaBank.
Gonzalo Gortázar y Jordi Guall, CaixaBank.

El con­se­jero de­le­gado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se ha si­tuado en el punto de mira de los re­pre­sen­tantes sin­di­ca­les, ya pre­sentes a las puertas del Palacio de Congresos de Valencia como con­se­cuencia de la ne­go­cia­ción del ERE plan­teado y que afecta a más de 2.000 em­plea­dos. Casi cons­ciente de ello, Gortázar ya ha de­fen­dido la trans­for­ma­ción plan­teada y ha afir­mado en su dis­curso previo que "hay que con­ducir mi­rando hacia ade­lante y no mi­rando al es­pejo re­tro­vi­sor".

La sede en Valencia y la celebración de la junta en esta ciudad o en otras también ha sido objeto de polémica por parte de algunos accionistas.

Como era previsible, las protestas de los sindicatos han marcado la junta de accionistas de CaixaBank por el ERE planteado sobre más de 2.000 trabajadores. Incluso, algún accionista ajeno a la representación sindical, ha reprochado en su intervención el haberse encontrado con una manifestación ante las puertas del Palacio de Congresos de Valencia. "No me ha gustado tanta gente protestando. No lo había visto nunca", ha lamentado el accionista Eduardo Mestres.

Más incisivos se han mostrado los representantes sindicales, sobre todo respecto a la reelección de Gonzalo Gortázar, ya que consideran que no ha mostrado el grado necesario de negociación respecto al futuro de miles de empleados después de dos ejercicios con beneficios récord (casi 2.000 millones de euros en el ejercicio de 2018).

El consejero delegado ya se había puesto la venda antes de recibir la pedrada dialéctica por parte de los representantes de los sindicatos presentes en CaixaBank. En una cerrada defensa sobre los objetivos de su nuevo plan estratégico, con la transformación de la red de sucursales, Gortázar ha indicado durante su discurso que "hay que conducir mirando hacia adelante y no mirando al espejo retrovisor".

La representante de CCOO, Ruth Bolaños, se ha cuestionado durante su intervención si el ERE planteado, con medidas forzosas, no van "a acabar con el orgullo de pertenencia a CaixaBank. Según su consideración, los empleados están "dolidos, decepcionados e indignados".

Algunas otras accionistas, como María Amparo Sanmartín, sin vinculación reconocida con los sindicatos, se ha cuestionado si la infanta Cristina todavía está en nómina del grupo y si se puede ver afectada por el ERE anunciado.

Punto de partida

Tanto el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, como su consejero delegado han sostenido que el grupo parte desde bases sólidas para poder cumplir los objetivos ya anunciados desde la presentación del nuevo plan estratégico hasta 2021 ya conocido desde finales de 2018.

En su repaso al pasado ejercicio, Gortázar ha destacado cómo CaixaBank ha logrado mayor penetración de clientes y que "pese a algunas operaciones corporativas" algunos competidores aún están lejos de su grupo.

Los representantes de Adicae han copado el resto de las intervenciones durante la junta de accionistas, mientras que algunos inversores han discrepado si la junta debe seguir celebrándose en Valencia o debe ser itinerante, con la vuelta ocasional incluso a Barcelona, la sede social de origen de CaixaBank.

Acñaraciones

Ya durante el turno de respuestas, el presidente de CaixaBank ha puntualizado a la accionista María Amparo San Martín que Cristina de Borbón no es empleada directa del grupo sino que lo es por la Fundación La Caixa.

Antes de ceder la palabra a su consejero delegado, Jordi Gual ha respondido al conjunto de los representantes sindicales que "es preciso anticiparse" a los nuevos retos y tiempos que se avecinan para todo el sector bancario. Al mismo tiempo, ha considerado como "críticas injustificadas" las lanzadas por los sindicatos contra el consejero delegado porque "está afrontando con valentía" el proceso de transformación del grupo.

Por su parte, Gonzalo Gortázar ha precisado a los representantes sindicales que "necesitamos ser realistas". El consejero delegado de CaixaBank ha reconocido que afrontan "una negociación complicada" respecto al ERE, pero se ha comprometido "a que la llevaré a buen puerto".

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