Monitor de Consumo Bancario

Subida del TAE y los di­fe­ren­ciales para hacer frente a los costes ju­di­ciales y re­gu­la­to­rios

Hipotecas más caras pese al decretazo del IAJD y la nueva Ley

El eu­ribor bajó de nuevo en marzo, pero el precio de los prés­tamos sigue en au­mento

Hipotecas.
Hipotecas.

Es que no se aprende. A veces es mejor dejar las cosas como es­ta­ban. Con el de­cre­tazo, el Gobierno puso fin a los dimes y di­retes del poder ju­di­cial sobre el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), ase­gu­rando que los clientes ban­ca­rios no ten­drían que hacer frente al pago de la tasa. Los he­chos y las ci­fras de­mues­tran que los hi­po­te­cados si­guen ha­ciendo de pa­ganos del tri­buto, aunque bajo otro rostro y otro nom­bre, como can­taba Alejandro Sanz.

El sector provoca la subida del TAE y los diferenciales para hacer frente a los reveses judiciales y regulatorios Hipotecas más caras pese al decretazo del IAJD y la nueva Ley El euribor bajó de nuevo en marzo, pero el precio de los préstamos sigue incrementándose

José Sánchez Mendoza (josesmendoza81)

Aparte del tan traído y llevado IAJD y sus repercusiones políticas, la estrategia de los bancos ha sufrido otros reveses: la aprobación de una ley hipotecaria más garantista para con los intereses del consumidor y, sobre todo, un euribor que no sale del signo negativo a pesar de despertar -muy lentamente de su coma. Las entidades financieras han reaccionado, simplemente, encareciendo los préstamos por vivienda, que se acercan a niveles inauditos en el último lustro.

Lo comido por lo servido

El texto legal aprobado por el Parlamento la pasada semana brindará una protección más completa a los consumidores, dificultará los desahucios y restringirá ciertos gastos que hasta ahora atenazaban la economía de los clientes. Uno de ellos -el más polémico- es el pago de los costes de inmatriculación y constitución, los cuales deberán ser abonados por el banco a excepción de la tasación. Numerosas entidades ya han adaptado sus balances a la nueva ley, incluso aunque ésta no entrará en vigor hasta junio. En cuanto al euribor, el indicador al que están referenciadas la inmensa mayoría de hipotecas en nuestro país, permanece en signo negativo, con pronóstico reservado hasta que Mario Draghi, presidente del BCE, cambie los registros de su discurso -en la reunión de marzo, el italiano reafirmó que el debilitamiento de la economía les obligaría a ser más cautelosos-. En marzo, el índice se adentró aún más en los números rojos, hasta el -0,109%. Sin embargo, ninguna de estas 'buenas noticias' se traduce en unas hipotecas más asequibles. Como de costumbre, el sector financiero sustituye con gallinas nuevas las que salen del corral, subiendo los diferenciales para compensar los reveses regulatorios y la frialdad del mercado.

La Tasa Anual Equivalente (TAE) subió en febrero hasta el 2,38% desde el 2,21% registrado justo antes del comienzo del via crucis judicial del IAJD en septiembre, dirimido mediante decretazo por el Ejecutivo de Pedro Sánchez en noviembre.

Este incremento ha llevado a la tasa a su nivel máximo desde 2015 y representa una subida de 2.664 años en total en un préstamo promedio respecto a los precios anteriores al comienzo de los balbuceos del supremo respecto al IAJD. Este encarecimiento deja sin efectos el beneficio que para los usuarios pudiera suponer el decretazo del Gobierno socialista.

Para contrarrestar la coyuntura político-judicial y el comatoso euribor, los bancos han echado mano de los diferenciales. Según el comparador de productos financieros Helpmycash.com, éstos han subido un 0,15% de media, lo que le supone al hipotecado un desembolso mayor que la cuantía de los gastos de constitución.

Artículos relacionados