DESDE EL PARQUET

Arcelor Mittal coge músculo

El acer­ca­miento de pos­turas entre China y EEUU en su guerra co­mer­cial y las buenas re­co­men­da­ciones de los ana­listas han sa­cado en estos días a Arcelor Mittal del pro­fundo agu­jero en el que se es­taba me­tiendo.

Un cambio de dirección que los operadores siguen con atención para comprobar si este es el momento adecuado para volver a tomar posiciones en el grupo acerero. Y todo apunta a que sí.

China, generador del 50% de la oferta y la demanda del acero mundial, es capaz de condicionar el precio de esta materia prima, lo que refleja la importancia de unas buenas relaciones comerciales con EEUU. Aunque Arcelor ha señalado reiteradas veces que su amplia diversificación de la actividad, con inversiones en India y Brasil, reduce su exposición a las tensiones arancelarias, lo cierto es que su cotización se ha visto seriamente dañada por los efectos en los precios y en el consumo provocado por la falta de acuerdos entre las dos principales potencias mundiales. Algo que parece va a cambiar en breve ante la mayor predisposición del gigante asiático por aceptar algunas de las exigencias norteamericanas.

Un mejor escenario sectorial que se ha visto acompañado además por una muy favorable recomendación de Morgan Stanley. La firma norteamericana ha elevado su precio objetivo hasta los 26 euros por acción con recomendación de sobreponderar ante el alto potencial alcista desde sus precios actuales.

Los analistas del banco de inversión se han mostrado impresionados por la trasformación de Ilva, la última adquisición de Arcelor en Italia. Su visita a la planta ha incrementado su convicción sobre su alto potencial una vez alcance su punto máximo de producción.

Eso les permite pensar que los objetivos de Arcelor Mittal de pasar de un Ebitda negativo en 2018 a alcanzar un resultado bruto de explotación de 400 millones de euros son bastante factibles. Para ello, sin embargo, deberá seguir avanzando en sus cuatro grandes pilares de crecimiento en la actualidad: volumen, mix, sinergias y niveles de empleo.

Las intenciones del grupo acerero de mejorar la retribución al accionista -apenas cuenta con una rentabilidad por dividendo del 0,35%-, multiplicando por cuatro los 0,9 euros por acción repartidos en concepto de dividendo el pasado año, hasta los 0,36 euros en 2021; supone un atractivo adicional para los inversores. De momento, la compañía tiene previsto abonar un primer dividendo con cargo a este ejercicio de 0,17 euros el próximo 12 de junio.

No es de extrañar que en menos de una semana el valor haya salido del terreno negativo en el que se movía a ofrecer un retorno en el año superior al 10%. Un rebote que le ha permitido tantear la fuerte barrera que encuentra en las inmediaciones de los 20 euros por acción y cuya ruptura al alza puede suponer el inicio de la fase alcista tan esperada por sus accionistas.

Artículos relacionados