Gortázar jus­ti­fica el ERE por esos mo­tivos y es­pera un acuerdo a me­diados de mayo

Santander y CaixaBank encajan una peor rentabilidad y eficiencia en el primer trimestre

Álvarez abrirá, con­fiado, las ne­go­cia­ciones del ajuste la­boral en una se­mana

Jordi Gual y Gonzalo Gortazar
Jordi Gual y Gonzalo Gortazar

Los re­sul­tados del primer tri­mestre de Santander y CaixaBank tienen al­gunos pa­ra­le­lismos y no sólo por haber coin­ci­dido en la fecha de su pre­sen­ta­ción. Como al­gunos otros com­pe­ti­dores (BBVA o Bankia), han re­gis­trado unas peores ra­tios de efi­ciencia y ren­ta­bi­li­dad. Por este mo­tivo, el con­se­jero de­le­gado de CaixaBank con­si­dera más que ne­ce­sario un acuerdo la­bo­ral. Su co­lega del Santander con­si­dera que el ver­da­dero pro­blema de la ren­ta­bi­lidad se vive en otros bancos eu­ro­peos, con ROE o ROTEs por de­bajo del 7%.

El Banco Central Europeo (BCE) ya había insistido en la necesidad de una mejora de la eficiencia y rentabilidad de los bancos con un ajuste de plantillas y redes, al margen de posibles fusiones. El primer trimestre no ha sido propicio para la mayoría de los bancos españoles en mantener esas ratios y han tenido que encajar un cierto deterioro.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se ha agarrado a esas variables para justificar la medida de un ajuste de plantilla en su grupo que se negocia desde primeros de año. Gortázar se ha mostrado optimista en poder llegar a un acuerdo a mediados de mayo y así poder corregir la evolución que han tenido en los tres primeros meses del ejercicio.

La eficiencia de CaixaBank ha empeorado hasta el 54,4% como consecuencia de unos mayores costes en la transformación de su red. Mientras tanto, la rentabilidad se ha situado ligeramente por debajo del 10%, un nivel clave para poder cubrir el coste del capital en bancos de su tamaño.

Esa disminución del ROTE también ha sido consecuencia de los impactos que han mermado su beneficio trimestral: la venta de su participación en Repsol y en el banco angoleño BFA, así como la revalorización en 2018 de la participación de BPI, su filial portuguesa, en Viacer.

Pese a todo, Gonzalo Gortázar ha puntualizado que su rentabilidad es "de mejor calidad" gracias al crecimiento de los ingresos de su negocio principal que en CaixaBank denominan core. El primer ejecutivo del grupo también destacado la buena evolución de su negocio y de su plan de transformación de oficinas y canales digitales.

Holgados

El consejero delegado del Santander, por su parte, no se ha mostrado preocupado por el empeoramiento en eficiencia y rentabilidad durante el primer trimestre del ejercicio. José Antonio Álvarez considera que su ROTE ordinario del 11,31% cubre de manera holgada el coste de capital, que se cifra entre el 9% y el 10% para entidades de su tamaño.

Álvarez ha reconocido que los tipos negativos afectan a esa rentabilidad, a diferencia de lo que se mantiene por parte del BCE, y ha reiterado que podrán cumplir con el objetivo de su plan estratégico de situar el ROTE entre el 13% y el 15% en el medio plazo. En su opinión, el problema está en otros bancos europeos con una rentabilidad del 7% o, incluso, inferior.

En dicho plan, la ratio de eficiencia fijada estaba en una horquilla entre el 42% y el 45%. Al cierre de marzo, esta variable había empeorado ligeramente hasta el 47,6%. Al igual que ocurre en CaixaBank, el Santander también tiene pendiente un ajuste de plantilla por la integración del Popular.

Las negociaciones con los sindicatos se iniciarán el próximo 6 de mayo y el consejero delegado ha mostrado su confianza en poder alcanzar un acuerdo con los sindicatos "como siempre ha ocurrido en este banco". José Antonio Álvarez prevé que buena parte del ajuste se pueda cerrar a lo largo de 2019.

Artículos relacionados