La Oficina del Protector del Inversor de­talla las preo­cu­pa­ciones sobre la ma­teria

El recorte en el precio mínimo de cotización lapida a los inversores de Urbas y Abengoa

La di­lu­ción al ac­cio­nista se ha dis­pa­rado desde la en­trada en vigor de la me­dida

Abengoa
Abengoa

El cambio de norma sobre la co­ti­za­ción mí­nima de las ac­ciones en bolsa ha ter­mi­nado creando un efecto ne­ga­tivo para los ac­cio­nistas de al­gunas com­pañías. Desde que se pu­siera en marcha la me­dida ha ha­bido dos em­presas que se han visto afec­tadas en la co­ti­za­ción de sus tí­tu­los: Urbas y Abengoa. Las dos acu­mulan pér­didas de más de doble dí­gito desde la ini­cia­ción de la nueva nor­ma­tiva y de ahí a que la preo­cu­pa­ción de mu­chos in­ver­sores se haya dis­pa­rado en los úl­timos me­ses.

Que Abengoa y Urbas siguen por una travesía en el desierto no suena extraño a nadie que siga la información empresarial y de mercados. Lo que sí sigue sorprendiendo, es el deterioro constante en las bolsas cuando ya habían alcanzado su tope mínimo de valoración establecido por porte del organismo regulador: 1 céntimo por acción.

Los inversores habían logrado su punto de equilibrio y su miedo a diluir aún más sus títulos, al margen de nuevas ampliaciones de capital que se pudieran producir, había quedado en segundo plano. Pero todo eso saltó por los aires con la entrada de la modificación del precio de cotización mínima de los valores enmarcados dentro del mercado español.

Esta variación mínima de 0,01 euros a 0,0001 euros generó un auténtico terremoto. De hecho, provocó muchas quejas y consultas, como así reflejan los datos publicados por la Oficina del Protector del Inversor de la Bolsa de Madrid. Tanto, que Abengoa se deja en el parqué más de un 10% desde su implementación y Urbas más de un 30%. Casi nada.

Además, junto a esta medida, se establecía, para aquellos valores con una cotización inferior a 0,01 euros, como es el caso de estas dos empresas, un requisito de contratación por lotes de títulos. Es decir, si esos valores no se pueden agrupar en lotes no se pueden negociar. En resumen, todo saltó por los aires.

Como han trasladado reiteradamente los inversores particulares, en aquellos valores cuya cotización sea inferior o cercano a 0,01 euros, la única opción de contratación es por lotes de títulos, según las condiciones que las entidades depositarias establezcan. Por tanto, la montaña de arena crece más para los accionistas de estas dos empresas.

Carlos Fernández, Protector del Inversor de la Bolsa de Madrid, considera que en estos casos deben reforzarse los canales de información con los minoristas. “Las entidades depositarias deben activar los mecanismos necesarios para asegurarse de que los inversores particulares conocen las condiciones e implicaciones de la operación”.

Por su parte, fuentes del mercado consultadas creen que estas dos empresas pueden ser “las primeras de otras tantas” que están en riesgo de caer en el futuro por debajo del céntimo por acción. Al final, opinan, “es dar un mayor margen a los especuladores y un menor soporte a los inversores que se encuentran en la media”.

En definitiva, la decisión de la CNMV provocaba que sus inversores pudieran deshacer sus posiciones si optaban por vender sus acciones. Con todo, la realidad es que los fondos de inversión han sacado poco rendimiento de esta medida, debido a que no estaban muy presentes en estas compañías.

Más preocupación de los inversores

Asimismo, la Oficina del Protector del Inversor de la Bolsa de Madrid gestionó 13.250 solicitudes de información en 2018, un 2,3% más que las peticiones atendidas el año anterior. El 90% de las consultas fueron realizadas por inversores particulares.

A ello contribuye que los departamentos de accionistas de las cotizadas, la CNMV, el Banco de España y las organizaciones de consumidores suelen remitir a los inversores a esta oficina, por considerarla una vía rápida y neutral para resolver sus dudas sobre el mercado de valores. El número de reclamaciones recibidas por la Oficina descendió en 2018 y también disminuyó el grado de conflictividad en cuanto al fondo de las cuestiones planteadas.

Otro tema que ha tenido un peso considerable dentro de las consultas recibidas vía internet, ha sido la oferta pública de adquisición, con motivo de la exclusión de la sociedad Abertis, ya que han sido numerosos los accionistas que no han acudido a la oferta y, por lo tanto, han perdido la posibilidad de disposición sobre las acciones de las que fuesen titulares.

La vía de comunicación abierta entre los inversores y el Protector del Inversor tiene una doble vertiente: por una parte, la derivada de la labor de información y formación, mediante la resolución de consultas telefónicas, consultas y respuestas sobre las acciones negociadas en Bolsa, la información de los emisores y el funcionamiento del mercado y, de otra, la resolución de reclamaciones.

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