Monitor de Infraestructuras

Solo Telefónica man­tendrá su propia red de 5G gra­cias a su fi­lial Telxius

Telecos: si no puedes solo, únete al enemigo

Las fuertes in­ver­siones y las deudas obligan a Vodafone a aliarse con Orange

Telefonica
Telefonica.

Las ope­ra­doras de te­le­co­mu­ni­ca­ciones están li­brando una nueva ba­talla por la cap­ta­ción de clientes ante la irrup­ción del 5G. Su im­plan­ta­ción, en cam­bio, des­pierta mu­chas dudas e in­te­rro­gantes en cuanto a las ele­vadas in­ver­siones y el mo­delo a aplicar en el sis­tema de ta­rifas en el que todas están ex­pec­tantes ante la com­pe­ten­cia. La guerra entre las tres gran­des, Telefónica, Vodafone y Orange no cesa.

El despliegue del 5G ofrece muchas ventajas para los clientes pero genera grandes problemas financieros para las empresas. Sin duda alguna, es el mayor reto que afronta el mercado para los próximos años en el que se desconoce el negocio que puede aportar en las pequeñas ciudades y en los pueblos, de ahí que surjan muchas incógnitas sobre si ir solos o acompañados en la nueva andadura.

Las fuertes inversiones que deberán acometer las compañías de telecos están forzando a firmar alianzas y compartir redes. Vodafone y Orange acaban de anunciar un pacto, según el cual, amplían sus acuerdos de despliegue y compartición de redes en las ciudades pequeñas por debajo de los 175.000 habitantes. Hasta ahora, tenían un contrato en el que compartían las infraestructuras de banda ancha móvil en poblaciones de entre 1.000 y 25.000 habitantes.

Mantener la marca en las grandes ciudades

En cambio, en las ciudades grandes, las dos operadoras van por separado. Y es que, donde realmente está el negocio de la telefonía es en las grandes urbes y donde todas coinciden en que cada una tiene que competir y ser más agresiva. El mercado de la telefonía se mueve entre los grandes clientes y por ello es muy importante mantener la imagen de marca. Otra cuestión es que para poder dar servicio no puedas ir solo y tengas que apoyarte en un socio.

Telefónica se mantiene por el momento independiente y descarta un pacto similar al que han sellado sus máximos competidores. El presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, ha reconocido que este tipo de acuerdos son menos atractivos para la teleco española en términos financieros debido a que sus activos están englobados en la filial Telxius. Por el momento, Movistar quiere tener una red de 5G propia y no tener que compartirla con otro competidor.

Aun así, Gayo ha reconocido que este tipo de alianzas de compartición de redes es algo normal y piensa que forman parte de la dinámica normal del mercado, como de hecho se demuestra en la utilización de redes de fibra. Otro aspecto muy diferente es la guerra comercial que cada uno pueda desarrollar para ampliar su red de clientes.

Precisamente, Vodafone acaba de ofrecer servicio de datos y voz ilimitados para intentar recuperar cuota de mercado. Telefónica, por su parte, ha presentado también una agresiva campaña de televisión a ocho euros y nuevas ofertas. La nueva estrategia de la teleco española no va a encaminada tanto a bajar las tarifas como a ofrecer nuevos servicios para los usuarios que no son clientes de la compañía.

Obligados a ir juntos en localidades pequeñas

Pero la cuestión de las infraestructuras es otra. En esta parcela no pueden ir independientes. Por ejemplo, la alianza entre Vodafone y Orange no complica para nada el pacto mayorista que la empresa británica tiene sellado con Telefónica para la red de banda ancha. En enero pasado, Vodafone y O2, filial de Telefónica, anunciaron la construcción de una red conjunta en Reino Unido y, un mes después, la británica hizo lo mismo con Telecom Italia.

Por ese motivo, el contrato que Vodafone y Orange acaban de firmar es algo obligado por varias razones. Primero, porque se ahorran en costes. Y segundo, juntas pueden llegar a las poblaciones pequeñas donde los clientes potenciales se reducen enormemente y el negocio es poco rentable pero en el que hay que estar.

En las poblaciones pequeñas de menos de 25.000 habitantes las dos telecos comparten desde hace tiempo las redes de 3G y 4G, razón por la cual el nuevo acuerdo no ha sorprendido. De hecho, llevaban barajándolo desde hace varios meses.

El propio Gayo ha reconocido que la alianza entre ambas compañías es algo razonable ante el acuerdo que tienen ya en 4G y 3G. En cambio, en el caso de Telefónica esos costes ya los factura a través de la filial de infraestructuras Telxius, lo que hace innecesario un compromiso con otra teleco.

Ahorro de costes

Además, ambas compañías se fortalecen en muchos sentidos para la implantación de la cobertura 5G. Los ejecutivos de Vodafone han reconocido que el compromiso con Orange supondrá un ahorro en inversiones materiales de alrededor de unos 600 millones de euros en los próximos 10 años. Por su parte, la empresa gala rentabilizará mucho más su red.

La empresa británica está, por otro lado, muy agobiada con sus deudas por lo que no le queda otra salida que sellar alianzas con sus competidores. El 5G va a obligar a un despliegue de antenas que podría alcanzar las 200.000, con un nivel de inversiones que no puede ser soportado por cualquier operador.

El contrato que han firmado no incluye solo a la telefonía móvil y la cobertura 5G. Las dos telecos han cerrado un acuerdo mayorista, según el cual, Vodafone podrá realizar ofertas de fibra y servicios convergentes con la red de Orange que alcanza ya los 14 millones de clientes. Aunque compartan redes, cada teleco gestionará y mantendrá por separado la calidad de sus infraestructuras.

Artículos relacionados