DESDE EL PARQUET

Facephi se reconoce en el mercado

Dentro de la de­sola­ción fan­tasmal y cons­picua que vive el MAB este año, con­trasta la enorme for­ta­leza mos­trada por Facephi Biometría. Las ac­ciones de la com­pañía es­pe­cia­li­zada en re­co­no­ci­miento fa­cial y bio­me­trías mó­viles se han mul­ti­pli­cado por tres en lo que va de año, si­tuán­dose muy cerca de los am­bi­ciosos má­ximos al­can­zados en su debut en Bolsa en 2,58 euros en junio de 2014.

Tras el éxito de su estreno en Bolsa como un negocio con gran potencial, duplicó su capitalización en un solo día, la compañía entró en una larga travesía por el desierto hasta volver a vislumbrar un oasis este año con el acuerdo de colaboración junto a Fujitsu, como partners tecnológicos, que ha permitido a Caixabank convertirse en la primera entidad del mundo en ofrecer la posibilidad a sus clientes de realizar operaciones en sus cajeros con el reconocimiento facial. Y desde luego no parece ser un espejismo.

Aunque Facephi no ha podido cuantificar el volumen de ingresos que le reportará este proyecto, en el que participa con su tecnología de reconocimiento facial, dependerá en gran medida de la velocidad de implantación y del número de terminales, si parece que será bastante sustancial y además le ha servido para situarse de nuevo en el escaparate de los inversores en tecnología.

No en vano, este sector ligado a la ciberseguridad se está convirtiendo en campo abonado para la investigación y se está posicionando, junto a las energías limpias, como uno de los más interesantes para los inversores. La mayor seguridad de estos sistemas junto a su naturaleza no intrusiva y la limitada colaboración utilizada por parte del usuario la sitúa como una de las tecnologías con mayor potencial de crecimiento.

Tras el éxito con Caixabank, en los últimos meses la compañía ha reforzado su posicionamiento en Latinoamérica gracias a la apertura de un nuevo mercado en Uruguay a través de HSBC y con un contrato de reconocimiento biométrico con el banco Supervielle que le permite consolidar su expansión en Argentina.

Una intensa actividad para esta pequeña empresa alicantina que seguramente impulsara de forma notable la ya positiva evolución en ingresos y beneficios apuntados por los últimos resultados conocidos. Algo que no está pasando desapercibida en los mercados financieros. Con todo, su capitalización sigue rondando los 30 millones de euros, lo cual puede ser un precio muy jugoso de cara a posibles operaciones corporativas.

Al respeto, los expertos recuerdan que, en el último año, el sector de reconocimiento facial global ha alcanzado unas cifras cercanas a los 7.000 millones de dólares y su crecimiento puede ser exponencial en los próximos ejercicios.

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