Las co­lo­ca­ciones de Pinterest y Uber van a marcar el ca­mino a corto y medio plazo

Vuelve el runrún de las salidas a bolsa tras un largo periodo de atonía

Iberdrola y ACS tra­bajan en pro­yectos para co­locar al­gunos de sus ne­go­cios más atrac­tivos

Uber, coche privado
Uber, coche privado

Todavía se agita en la mente de los in­ver­sores el re­cuerdo de un 2018 ca­la­mi­toso en los mer­cados en el que ni las ca­te­go­rías de in­ver­sión más con­ser­va­doras es­ca­paron de los nú­meros ro­jos. La huida de los ac­tivos de riesgo ha dre­nado enormes masas de li­quidez en las bol­sas. Y uno de los grandes dam­ni­fi­cados ha sido el ne­gocio de las sa­lidas a bolsa, que en Europa se des­plo­maron un 46% en el primer tri­mes­tre.

En todo el mundo, el tijeretazo fue del 41% y, en clave nacional, no ha habido una sola operación relevante desde que Metrovacesa desembarcó en los mercados en febrero del año pasado. De forma decepcionante, por cierto. Pero tras un primer cuarto de ejercicio de franca recuperación en los índices bursátiles (el Ibex 35 subió alrededor de un 8% al cierre del mes de marzo) y un mes de abril de consolidación, las empresas salen del agujero y vuelven a testar el interés del mercado por sus mejores negocios.

ACS se prepara para sacar a bolsa su cartera de activos renovables con una valoración que podría rondar los 2.000 millones de euros. Société Générale, Natixis y Goldman Sachs van a dirigir una operación que trata de aprovechar el 'boom' de las energías renovables en España. Sería una operación perfecta por tamaño para reabrir un mercado totalmente seco en España, siempre que la incertidumbre política lo permita y continúe la tregua en los mercados.

En paralelo, Iberdrola ha dado el banderazo de salida a la colocación en bolsa de su participada brasileña Neoenergía, que cotizaría en el mercado carioca. El grupo español ya lo intentó sin éxito en 2017, cuando valoró el grupo en hasta 5.000 millones de euros. Por su parte, Red Eléctrica está barajando distintas opciones Reintel, su filial de fibra óptica. Una de ellas sería la salida a bolsa. Ibercaja, Via Celere, Wizink, Haya o Europastry también espera su oportunidad.

No habrá sitio para todas, porque la liquidez es limitada y las ventanas de oportunidad también. En el caso de la bolsa española, las elecciones imponen que la mayoría de las colocaciones se retrasen hasta el último tercio del año. Pero la llegada de nuevas empresas al mercado dependerá también del éxito de las grandes operaciones en marcha en el mercado mundial. Algunas de las empresas que han debutado han defraudado las expectativas y condicionan las operaciones que vienen.

Lyft acaba de debutar en bolsa con un resultado poco alentador. No ha podido defender el precio de colocación, justo antes de su gran rival en el negocio de transporte de viajeros con conductor, Uber, haya registrado el folleto de su salida a bolsa. Ha revelado una pérdida operativa de 2.600 millones de euros el año pasado y una caída del crecimiento del número de usuarios desde el 51% hasta el 33,8%. Los inversores y los analistas mirarán la operación con lupa.

Cambiando de sector, ya lo han hecho en la red social Pinterest, que debutará en el Nasdaq el próximo 17 de abril con una valoracionon que en el mejor de los casos superará ligeramente los 9.000 millones de dólares. Por si acaso, la compañía ha fijado un rango de precios inferior al esperado para evitar un mal debut en bolsa, a la vista de que los inversores están en líneas generales muy exigentes, sin distinción por sectores.

"El éxito de estas inminentes operaciones va a ser clave para que el resto de países se animen. Los grandes inversores son los mismos en todos los sitios, los mercados están muy interconectados. Hacen falta dos éxitos sonoros para borrar el mal sabor de boca de algunas operaciones anunciadas a bombo y plantillo en los últimos años y que han sido una decepción, como el caso de Snap, la matriz de la popular apliación Snapchat", señalan en fuentes del sector.

Con estas credenciales, las empresas españolas esperan que el mercado se abra definitivamente para dar el salto a la bolsa o para colocar sus negocios más atractivos. Con los tipos de interés al 0% en Europa durante muchos meses más, los gestores buscan nuevas oportunidades en bolsa. Pero calibrando bien los riesgos. Si quieren dar el salto al mercado, las compañías tendrán que ajustar sus valoraciones. O lo que es lo mismo, no exprimirlas al máximo para no asustar a un dinero cobarde que tiene muy presentes los últimos precedentes.

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