Alerta en su dis­curso de des­pe­dida de Endesa del riesgo de caer de nuevo en el “fango de la cri­sis”

Prado (Endesa) reclama un Gobierno estable para apuntalar la recuperación

José Bogas, con­se­jero de­le­gado eje­cu­tivo y Sánchez-Calero, nuevo pre­si­dente de la eléc­trica

Bogas saluda a Sánchez Calero, Endesa
Bogas saluda a Sánchez Calero, Endesa

Borja Prado se ha des­pe­dido de la pre­si­dencia de Endesa pi­diendo a toda la clase po­lí­tica un “esfuerzo” para que “España dis­ponga cuanto antes de un Gobierno es­ta­ble, con un pro­grama en­fo­cado a apun­talar la re­cu­pe­ra­ción”. En un tono bas­tante pe­si­mista, ad­virtió en la junta de la eléc­trica de la ra­len­ti­za­ción que sufre nuestra eco­nomía por lo que alertó a todos los agentes eco­nó­micos a “ponerse en guar­dia”.

Prado dedicó la primera parte de su discurso a analizar la situación actual del país, advirtiendo en lo que ha sido su última comparecencia como presiden de la eléctrica de que, “volveremos a caer en el fango de la crisis en un abrir y cerrar de ojos, si dejamos pasar el momento por la cercanía de las elecciones, por un indeseable retraso en la formación del próximo gobierno o por un análisis erróneo de la gravedad de la coyuntura”, dijo.

Por esa razón, reivindicó a la clase política un Ejecutivo lo más estable posible, que disponga de un programa económico enfocado básicamente a asegurar la recuperación y “situar nuestra economía en condiciones de sacar el máximo provecho, con el mínimo daño, a la revolución tecnológica que tenemos por delante”, añadió.

Medidas anticíclicas

En los 10 años en los que Borja Prado ha estado en la presidencia de Endesa, no se le había visto un discurso tan directo hacia la clase política y con sugerencias tan directas. Prado insistió en que había que poner en marcha algunas medidas anticíclicas. “El crecimiento se ralentiza trimestre a trimestre y la recuperación del empleo está, por lo menos, estancada”.

A lo largo de su intervención, Prado sufrió los abucheos de una parte de los representantes de los trabajadores asistentes a la junta en protesta por la falta de convenio y el descontento por la solicitud de cierre para 2020 de las centrales peninsulares de carbón y el cierre también de dos grupos de la central de Alcudia en Mallorca. Defendió, en cambio, su gestión al frente de la compañía, periodo en el que, según señaló, Endesa ha sido capaz de obtener resultados consistentes hasta en los años más duros de la crisis.

Colaboración y lealtad con los gobiernos

En las relaciones institucionales, dijo Borja Prado que la actitud de la empresa había sido siempre de “colaboración y lealtad” con los diferentes gobiernos que se han sucedido en los últimos años, porque “es nuestra manera de ser”, declaró. Reconoció que con esa actitud les había ido muy bien, gracias a que la eléctrica ha establecido siempre un clima de entendimiento con los reguladores, “incluso cuando se producían lógicas diferencias de criterio y opinión”, comentó.

“Pueden ustedes estar orgullosos de su compañía porque es una gran empresa, una de esas grandes empresas que son injustamente tratadas en demasiadas ocasiones”, señaló Prado ante los accionistas.

Aprovechó también para lanzar alguna que otra andanada señalando que en 2018 Endesa aportó 88 millones de euros a la financiación del bono social e invirtió 14 millones de euros en proyectos sociales de los que se han beneficiado más de millón y medio de personas. “Perdónenme la expresión, pero mientras muchos pían, nadie país hace un esfuerzo mayor que Endesa para combatir la pobreza energética”.

Nuevas tarifas eléctricas

Por su parte, el consejero delegado, José Bogas, reclamó al futuro Ejecutivo un nuevo diseño de las tarifas eléctricas pues, según denunció, se encuentran entre las más elevadas de Europa. La razón fundamental se debe a que, casi la mitad de su importe se debe a sobrecostes de la política energética e impuestos que nada tienen que ver con “el estricto coste del suministro eléctrico”.

En cuanto a su diseño, dijo que esto no favorece el consumo en las horas del día en las que la energía es mucho más barata y las redes se encuentran ociosas. “Una tarifa eléctrica más barata e inteligente, que liberara el control de potencia en los momentos de baja demanda, permitiría que la electricidad compitiera con otros vectores energéticos que son emisores de CO2, como el gas y el petróleo”.

Interrumpido al igual que su presidente por los silbidos de algunos de los asistentes, Bogas defendió el nuevo Marco Estratégico de Energía y Clima del Gobierno de Pedro Sánchez por los objetivos que busca y pretende, señalando que son incluso más ambiciosos que los establecidos por la Comisión Europea.

Protocolo nuclear justo y equilibrado

Defendió, por otro lado, el protocolo nuclear suscrito hace apenas tres semanas por las empresas propietarias de las centrales atómicas y los acuerdos a los que han llegado Endesa, Iberdrola, Naturgy y EDP. Además de “justo y equilibrado”, Bogas subrayó que, “en mi opinión, estos acuerdos constituyen una aproximación inteligente, flexible y eficaz al objetivo de que las centrales nucleares jueguen el papel imprescindible que les corresponde en el proceso de transición energética”.

La junta aprobó el reparto de un dividendo de 1,427 euros por acción, del cual fueron ya pagados 0,70 euros brutos como dividendo a cuenta el pasado mes de enero, lo que representa un incremento de más de 3% respecto al que fue repartido con cargo a los resultados de 2017. La eléctrica ha destinado 1.511 millones de euros a la retribución de los accionistas, el 100% del beneficio neto ordinario.

Los accionistas han dado su visto bueno el nombramiento de Juan Sánchez-Calero como consejero independiente. Después de la misma, el consejo se ha reunido para nombrar presidente a Sánchez-Calero, en sustitución de Borja Prado que deja la eléctrica tras 10 años al frente. El consejero delegado, José Bogas, tendrá a partir de ahora plenos poderes ejecutivos.

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