DESDE EL PARQUET

Vale do Rio, salud compartida

El trá­gico ac­ci­dente de la re­presa de la ciudad bra­si­leña de Brumadinho, pro­piedad del grupo mi­nero Vale do Rio, con cen­te­nares de muertos puso a la com­pañía contra las cuerdas con un des­plome sig­ni­fi­ca­tivo de sus ac­ciones en los mer­cados donde co­tiza. Entre ellos el Latibex, ín­dice de com­pañías la­ti­noa­me­ri­canas no­mi­nado en euros de BME.

Conforme avanzan las investigaciones, sin embargo, la compañía ha tomado algo de aíre y ya se mueve en los mismos niveles de principios de año. Pendiente de la responsabilidad de los principales directivos de la compañía y las fuertes indemnizaciones que deberá asumir, lo cierto es que en estos días la atención de la fiscalía brasileña se ha centrado también en el grupo alemán de certificaciones TÜV SÜD por su papel en el colapso en enero de la presa de residuos mineros en enero.

La compañía, fundada hace 153 años, certificó que la presa, propiedad del gigante minero brasileño, era segura en unas auditorías realizadas en junio y septiembre del año pasado, por lo que podría ser acusada de corrupción o en su caso de negligencia, con el consecuente reparto de responsabilidades.

Si el juez determina que las certificaciones de TÜV SÜD se emitieron de manera fraudulenta, como apuntas las investigaciones de la policía, podrían declarar a la compañía culpable de corrupción, dado que las certificaciones se enviaron a los reguladores gubernamentales y a otras autoridades como garantía de la estabilidad de la presa.

De acuerdo con la normativa anticorrupción de Brasil de 2013, se considera a una empresa culpable de corrupción si obstruye las actividades de un regulador o de otra autoridad gubernamental. De declarar a TÜV SÜD culpable, la empresa podría hacer frente a sanciones que podrían ir de unas sustanciales multas al cierre parcial o total de sus operaciones en Brasil.

Estos últimos acontecimientos han animado la cotización de la compañía minera para volver a pisar terreno positivo en el global anual y retomando la tendencia alcista marcada antes del tremendo accidente. Una recuperación fundamentada en las buenas expectativas de subida de los precios de los metales que produce, entre ellos el oro. Para confirmar este movimiento, a la espera de nuevas noticias, los expertos técnicos consideran que primero deberá superar con solvencia la referencia de los 12 euros por título.

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