La cer­canía de las elec­ciones ge­ne­rales eleva más la cau­tela y seca las ci­fras de con­tra­ta­ción

La bolsa inicia el 2º trimestre agotada y sin elementos a favor

Los ban­cos, so­me­tidos a una pre­sión ex­tra­or­di­na­ria, son el gran ele­mento des­es­ta­bi­li­zador

Constructoras en bolsa
La bolsa se aburre.

La bolsa es­pañola en­cara el se­gundo tri­mestre del año en un si­tua­ción de de­bi­li­dad. El pri­mero se ha sal­dado con una subida del 8%, que es un arma de doble filo. Por un lado, ha más que sa­tis­fecho las pre­ten­siones de los ges­tores que fuera del mer­cado de va­lores se en­frentan a los tipos cero. Muchos de ellos han ce­rrado parte de sus po­si­cio­nes, e in­cluso to­das, y ya se han ido con la mú­sica a otra parte. Por otro, el mer­cado ya no da mucho más de sí en tér­minos de va­lo­ra­ción.

Tras un estupendo mes de enero en el que se revalorizó un 6% y un febrero de consolidación en el que se anotó otra ganancia superior al 2%, el Ibex ha ofrecido evidentes signos de cansancio en marzo. Llegó a superar incluso la cima de los 9.500 puntos, pero ha vuelto a niveles de 9.200 después de tres semanas de muy alto voltaje en las que el 'Brexit' y los bancos centrales en clave internacional y la próxima cita electoral en clave nacional han bajado mucho las revoluciones del mercado.

La debilidad de la banca tiene mucho que decir en el proceso. Los inversores habían empezado a descontar en los precios el duro escenario de tipos y regulatorio que sufre el sector cuando entraron en acción los bancos centrales. Mario Draghi dijo primero que los tipos no abandonarían el 0% hasta final de año y después ha sugerido que la rebaja se produciría ya en 2020, como por otra parte ya anticipaba el mercado. Señales muy evidentes de que la economía de la zona euro no da más de sí.

Con estas cartas sobre la mesa, la banca ha entrado en una dinámica marcada por la debilidad y la volatilidad. Bankia y Sabadell están en la diana por la falta de credibilidad de sus planes estratégicos, CaixaBank no reacciona después de presentar el suyo, muy conservador. Y Liberbank y Unicaja languidecen en el parqué a la espera de que se aclaren los términos de una fusión que se está haciendo mucho de rogar, complicada también por el escenario de tipos.

Sin el apoyo de la banca, que aún así conserva una ganancia de poco mas del 1% en lo que va de año, el Ibex lo tiene muy díficil. "El problema de los bancos es que tienen por delante más de un año de tipos cero mientras se estrecha la presión para que mejoren su solvencia. Es casi todo lo que está en cuestión, empezando por los dividendos de algunas entidades, y ningún gestor con vocación de estabilidad quiere bancos en estas circunstancias", aseguran en un gran 'broker' nacional.

La situación se repite en la banca europea donde, por ejemplo, los inversores observan con absoluto escepticismo las negociaciones de fusión de Deutsche Bank y Commerzbank. Las campanas de integración que sonaron la semana pasada entre Bankia y Sabadell tampoco han gustado nada al mercado. En definitiva, el sector financiero no tiene 'sex appeal' a corto y medio plazo y eso lo paga más que nadie la bolsa española, donde la banca pesa tanto en el Ibex.

Pero los problemas del mercado van más allá y se ven en las cifras de negocio. No es casualidad que mientras los inversores buscan refugio en el 'bund' con rentabilidades negativas -Alemania acaba de emitir a 10 años al -0,05%, el primer rendimiento negativo desde finales de 2016- las cifras de contratación en Bolsa sigan en niveles ínfimos. La contratación media diaria no supera los 2.000 millones de euros en ninguno de los tres primeros meses del año. Cifras más propias del verano que de unos meses de teórica máxima actividad.

"La cercanía de las elecciones pesa. Los inversores toman posiciones con cuentagotas, lo que cuestiona seriamente el fondo de las subidas del primer trimestre. El volumen debería crecer al menos un 30% para dar credibilidad a los avances. Pero será difícil que veamos eso porque el mercado espera un resultado electoral muy fragmentado y grandes dificultades para formar Gobierno. Y nada puede gustar menos al dinero que la incertidumbre política, por más que sea persistente en España", asegura un gran gestor de una firma internacional.

Por lo tanto, los expertos auguran meses de mucha volatilidad en Bolsa. Puede haber episodios alcistas si el BCE, como ha dejado caer, rebaja la tasa que aplica a los depósitos que los bancos le colocan. Un mecanismo para compensar, un poco, que los tipos sigan en encefalograma plano hasta bien entrado el año que viene. También puede haber subidas a corto si el 'Brexit' se resuelve de la manera menos mala posible. Pero el fondo del mercado es débil y las subidas del primer trimestre han agotado el potencial.

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