OPINIÓN

La coa­li­ción que en­ca­beza el pre­si­dente de la Generalitat hace aguas por todas las partes

Cataluña prepara sus propias autonómicas tras el 28-A

Las di­fe­ren­cias de los so­cios del go­bierno de Torra lo hacen in­viable

Elecciones
Elecciones

Al ca­len­dario elec­toral de las elec­ciones ge­ne­rales del 28 de abril, más las mu­ni­ci­pa­les, au­to­nó­micas y eu­ro­peas del 26 de mayo, pronto habrá que sumar unas elec­ciones ca­ta­lanas para otoño, o fi­nales de año. Tales son los cálculos en las en­trañas de mu­chos par­tidos po­lí­ti­cos, a la vista de las ten­siones entre los dos so­cios ac­tuales del go­bierno ca­talán que pre­side Quim Torra e in­tenta te­le­di­rigir el ex pre­si­dent Carles Puigdemont, desde Waterloo.

Además de la pugna entre PDECat y ERC, cada día más visible y con mejor proyección electoral para los republicanos que para los ex Convergents, hay que añadir la guerra política interna entre PDECat, que dirige David Bonvehí, y la Crida fiel a Puigdemont. Aunque lleguen a formalizar una “lista común” cara al 28-A, la tensión es máxima sobre las figuras que liderarán las listas en Barcelona, en particular, así como en Girona, Lleida y Tarragona.

El gobierno de Quim Torra hace aguas por todas partes, sobre todo tras la imposibilidad de aprobar los presupuestos de la Generalitat – que quedan prorrogados – y se vislumbran difíciles de volver a presentarlos para antes de fin de año. Y, como dijo el propio Torra en el pasado y ha demostrado el presidente Pedro Sánchez en el presente, “sin presupuestos hay que disolver el Parlamento y acudir a las urnas”. Es lo que está sucediendo a escala nacional y, casi seguro, ocurrirá en Cataluña en los próximos meses.

El juicio por el referéndum del 1 de octubre de 2017 es otro factor que condiciona el calendario electoral catalán. Tanto ahora – porque incluirá en sus listas a varios de los políticos que están en banquillo – como en las europeas del 26 de mayo, donde ERC presentará a Oriol Junqueras y, sobre todo, en las futuras autonómicas donde cada partido deberá ajustar su perfil a la nueva realidad.

Entretanto en las filas de Ciudadanos se quedan huérfanos, en Cataluña, de la activa Inés Arrimadas pero con perspectivas de mejorar en las municipales donde la batalla se jugará en Barcelona entre sus múltiples listas para el gusto de todo el abanico del electorado barcelonés.

Para los socialistas del PSC, liderado por Miquel Iceta, hay tranquilidad tras la solución entre la pugna de Maritxell Batet, que se quedará aquí, con Josep Borell, que regresará para jubilarse en sus feudos parlamentarios europeos que, incluso, ya presidio en el pasado. Pero, será vital para el PSOE conseguir unos buenos resultados el 28-A en Cataluña.

Quien lo tendrá más crudo en Cataluña, en cualquiera de las citas a las urnas, serán los candidatos del Partido Popular que por dificultades no quedan, sobre todo para poder formar listas en las municipales en muchas poblaciones catalanas.

Así está el panorama electoral catalán para el 28-A y el 26-M, con paréntesis veraniego, antes de volver a las urnas durante el último trimestre de ese cargado año electoral.

Artículos relacionados