Monitor del Seguro

Un gran ri­val, un Sistema Nacional de Salud que es el no­veno más efi­ciente del mundo

El seguro de Salud: el crack de los ramos de No Vida

La pe­ne­tra­ción de los se­guros pri­vados apenas llega a 0,7% del PIB

Edificio de Mapfre
Edificio de Mapfre

El se­guro de Salud es el crack de los se­guros de No Vida. Avanza en primas a un ritmo del 5,6%, lo que le con­vierte en el prin­cipal motor de estos ra­mos. Ha sido capaz de man­tener el pulso y el im­pulso in­cluso du­rante los peores mo­mentos de la crisis eco­nó­mica (2008 y 2012). De he­cho, a lo largo de la úl­tima dé­cada (2007-2017) fue el ramo que más con­tri­buyó al cre­ci­miento de los se­guros de No Vida, ex­pli­cando el 78,9% del cre­ci­miento to­tal, según datos del Servicio de Estudios de Mapfre.

En la última década, las primas de seguros de Salud crecieron un 49,2% frente a un crecimiento nominal del PIB del 7,7% en ese período. Con más de 8.520 millones de euros en primas (datos a cierre de 2018), es el segundo por volumen dentro de los seguros generales por detrás de Autos, con una cuota del 24%.

Y todavía tiene mucha guerra que dar. La penetración de los seguros privados de Salud es de entorno al 0,7% del PIB, un porcentaje que indica que, en principio, el potencial de crecimiento es todavía muy elevado. Si la tasa de empleo sigue creciendo en España será un viento de cola que favorecerá la marcha de este seguro, ya que contribuirá al impulso de las pólizas colectivas, que en estos momentos no son las más boyantes, pese a que no son ni una ni dos las encuestas que afirman que este seguro es uno de los incentivos laborales más apreciados por los trabajadores: acaparan entorno al 28% de las primas frente al 72% de los seguros individuales.

Pero, ¿será el seguro de Salud capaz de incrementar esa tasa de penetración? La tendencia estructural hacia el crecimiento de este negocio permitirá que poco a poco aumente, pero quizá haya un tope. Según el informe ‘Sistemas de Salud: un análisis global’, elaborado por el Servicio de Estudios de Mapfre, se trata de un segmento de negocio en el cual el rol de las compañías de seguros viene determinado, en gran medida, por el modelo sanitario del país en el que operan. Según se explica, en los países en los que el objetivo del Sistema de Salud es ofrecer cobertura sanitaria universal gratuita, como es el caso de España, el volumen de seguros voluntarios complementarios de Salud de las compañías aseguradoras privadas es menor, aunque no desaparece.

Ahora bien, este efecto podría contrarrestarse con otro: “El coste sobre los presupuestos públicos de una atención gratuita universal, tarde o temprano ocasiona problemas de sostenibilidad presupuestaria que terminan traduciéndose en problemas de financiación e incremento de las listas de espera, derivando en fallos de cobertura lo que también por esa vía abre espacio al desarrollo del seguro privado voluntario”. En definitiva, unas por otras. Aunque, de momento, el Sistema Nacional de Salud (SNS) español goza de buena salud.

Mapfre ha elaborado un indicador sintético para valorar la eficacia de los sistemas sanitarios. A este indicador lo ha denominado Indicador de Eficacia de los Sistemas de Salud (IESS) y se ha construido para 180 países a partir de la esperanza de vida al nacer, del porcentaje de fallecimientos de niños menores de cinco años respecto a los fallecimientos totales en un período quinquenal y del porcentaje de muertes por enfermedades no transmisibles (NCD) entre los treinta y los setenta años. El ranking lo encabezan Japón, Suiza, Corea del Sur, Singapur e Islandia. Pero España no está nada mal situada, en el puesto número nueve.

Por tanto, parece que mientras las cosas sigan como están, el SNS siempre será un ‘rival’ importante del seguro de Salud privado en España. Con todo, las perspectivas de crecimiento son buenas, lo que, a su vez, plantea otros retos, como la llegada de nuevos competidores al mercados que disputan el negocio a las tradicionales aseguradoras que dominan el mercado, la mayoría especializadas en esta línea de negocio. Las cinco grandes son SegurCaixa Adeslas, Sanitas, Asisa, DKV Seguros y Mapfre España, un quinteto que acapara aproximadamente el 72% del mercado. Los nuevos actores apuestan fundamentalmente por la distribución directa a través de canales digitales. Se están poniendo de moda, por ejemplo, las fórmulas de ‘pago por uso’, que permiten a los clientes utilizar servicios sanitarios sin necesidad de contratar un seguro.

Además, las compañías se enfrentan a un creciente coste de los servicios que prestan, entre otras cosas, por la aparición de nuevas técnicas de diagnóstico o terapias que las compañías van incorporando a las coberturas de las pólizas, o por el envejecimiento general de la población. También deben seguir adaptando sus procesos de gestión y servicios al asegurado al desarrollo tecnológico. En definitiva, las perspectivas son buenas, pero el futuro de este ramo, que exhibe una brillante trayectoria en los últimos años, no está exento de retos y desafíos.

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