La com­pañía acu­mula 800 mi­llones de euros de ba­jistas en su ca­pital

La tímida recuperación bursátil de Inditex crea desconfianza entre analistas e inversores

La re­la­ja­ción del efecto di­visa puede ser un falso es­pe­jismo, dada su alta va­lo­ra­ción

Pablo Isla, presidente de Inditex
Pablo Isla, presidente de Inditex

Inditex es una com­pañía que ge­nera mucha ex­pec­ta­ción dentro del mer­cado es­pañol cuando está cerca de pre­sentar sus cuen­tas. Más aún, cuando el mer­cado está plas­mando una re­cu­pe­ra­ción. Las ac­ciones del grupo han re­su­ci­tado en el parqué ma­dri­leño por va­rios fac­to­res. Con todo, aún hay mu­chos puntos que pueden hacer que esa es­ca­lada no sea lo su­fi­cien­te­mente con­sis­tente. Muestra de ello es que el nú­mero de po­si­ciones ba­jistas dentro de su ca­pital aún es cer­cano al 1%, lo cual su­pone más de 800 mi­llones de eu­ros.

La firma con sede en Arteixo tiene muchos más obstáculos en el camino del que se piensa la media del mercado. Las acciones de la compañía han realizado una remontada espectacular desde los mínimos del mes de febrero de más de un 20%, gracias a los vientos más favorables del escenario global y a que las divisas no le han penalizado tanto como en momentos pasados. La gran diversificación de su negocio hace que sea especialmente sensible de este punto.

Como siempre que se produce una resurrección en bolsa, el radar se vuelve a reactivar para los expertos. La mayoría de las veces todos se mueven hacia el mismo sentido de la corriente. Sin embargo, lo curioso en este caso en particular es que no hay un consenso claro sobre lo que puede suceder con la empresa fundada por Amancio Ortega en la bolsa, debido a que sus nubarrones no han terminado por desaparecer.

Si nos centramos en las visiones más pesimistas, los expertos de UBS recientemente rebajaban su precio objetivo desde los 33 hasta los 32 euros. Se trata de un recorte que, aunque mantiene al precio objetivo muy por encima de su cotización actual, evidencia que su momentum podría estar llegando al final, como consecuencia de unas alzas que no han sido consistentes por el fondo de su actividad.

Igualmente, el equipo de análisis de Renta 4 se muestra en esa misma línea de prudencia con el valor. Y es que la valoración que tienen las acciones de la compañía está muy por encima de la media del mercado. En el presente cotiza a unos múltiplos de 24,87 veces los beneficios y eso genera “bastantes dudas”, en el caso de que la volatilidad vuelva a arreciar sobre los principales índices mundiales. Y no solo queda ahí, puesto que se espera que esa valoración con la previsión de ventas y beneficios siga siendo bastante elevada. Por eso, el grupo seguirá cotizando a unos números muy exigentes sobre el parqué madrileño.

El mayor clima de optimismo ha llevado en volandas a los títulos de Inditex, pero eso no exime que haya factores estratégicos que puedan hacer que se enfríe en el largo plazo. De hecho, estos siguen perdiendo más de un 27%, desde que alcanzara los máximos históricos allá por el mes de junio de 2017.

Catalizadores contrarios a su expansión en bolsa

Así, entre otros catalizadores a tener en cuenta sobre si se puede o no estar canalizando de manera exagerada el momento actual, hay que tener en cuenta la previsión de ventas comparables, que puede decelerar del crecimiento del 5% estimado al 3% esperado. Además, el crecimiento espacio en tienda podría moderar hasta el 4% desde el 6% en los siguientes años y el Capex ordinario se podría congelar en línea con los años anteriores hasta los 1.500 millones de euros.

Por tanto, los riesgos a corto plazo como son el posible deterioro de las condiciones de consumo, debido a la desaceleración económica que se está viendo en la mayoría de los países (incluidos los mercados emergentes), pueden terminar penalizando a la evolución del negocio de Inditex y, por ende, a su recorrido en bolsa.

A todo esto, habría que sumarle que el número de especuladores posicionados en contra del capital de Inditex sigue cercano a los máximos históricos y rondando el 1%. Ese porcentaje, teniendo en cuenta el peso que tiene la compañía dentro del Ibex 35, es bastante suculento, ya que en términos brutos supone unos 800 millones de euros. Una cantidad nada desdeñable y que evidencia que hay muchos hedge funds que están esperando que la corrección regrese sobre este activo.

Artículos relacionados