Los accionistas de Naturgy aprueban la política de amortización de acciones propias

Francisco Reynés
Francisco Reynés

La junta general de accionistas de Naturgy ha dado su visto bueno a la reducción de capital mediante amortización, antes del 30 de julio, de hasta 19 millones de acciones propias dentro del programa 'share buy back' que la compañía puso en marcha tras la presentación de su plan estratégico 2018-2022.

En concreto, esta amortización tiene como objetivo aumentar la remuneración total al accionista en caso de ausencia de oportunidades de inversión inorgánica que encajaran con las líneas de crecimiento estratégico de Naturgy.

Hasta el 1 de marzo, la compañía recompró acciones con esta finalidad por un importe de 200 millones de euros, por lo que abordará en estos meses compras por otros 200 millones de euros.

La 'hoja de ruta' de la energética, lanzada a finales de junio del año pasado, prevé remunerar al accionista un total de 8.900 millones de euros hasta 2022, de los cuales 6.900 millones se abonarán en metálico y otros 2.000 millones a través de la recompra de acciones propias, a razón de unos 400 millones al año.

Este plan de recompra de acciones sólo se llevará a cabo en el caso de no realizarse inversiones inorgánicas que generaran valor para el accionista.

En la junta, el presidente de la compañía, Francisco Reynés, señaló que 2018 fue un ejercicio "de relanzamiento" para la compañía, que en ese ejercicio definió "las bases de su transformación para convertirse en un referente internacional".

La junta también aprobó un dividendo total en efectivo de 1,30 euros por acción con cargo a los resultados de 2018, un 30% más que en el 2017. El próximo día 20 de marzo se abonará en efectivo el tercer pago con un dividendo complementario de 0,57 euros por acción.

PLAN DE INCENTIVO PARA DIRECTIVOS. Asimismo, los accionistas dieron su visto bueno al nuevo plan de incentivo a largo plazo (IPL) para los directivos de la compañía, incluido su presidente ejecutivo, Francisco Reynés, ligado a la rentabilidad de la compañía para los accionistas, es decir, a su evolución en Bolsa, y unificado en un solo pago al final del periodo del plan estratégico 2018-2022.

Este nuevo plan sustituye al sistema anterior, denominado 'PREMP' (Programa de Remuneración de Medio Plazo), dejando así sin efecto los cinco programas anuales previstos para el mismo periodo.

Para hacer frente al plan de incentivos a largo plazo para los primeros 26 directivos de Naturgy la compañía constituyó un vehículo societario separado al que ha dotado de recursos y una estructura de capital adecuada con 200 millones de euros en acciones, tras la adquisición de 8,639 millones de títulos a un precio medio de 23,15 euros, de cuyo excedente al final del periodo resultará su bonus.

A preguntas de los accionistas, Reynés defendió este plan de incentivo a directivos, ya que permite estar "alineados 100%" con los objetivos de la compañía, ya que "nadie cobra si a los accionistas no les va bien".

Además, valoró que sea un plan a largo plazo y aseguró que es coste-eficiente, ya que "el coste atribuido por la retribución será pagado por el mercado y no por la compañía".

Los accionistas de Naturgy también dieron luz verde a las cuentas individuales y consolidadas del ejercicio 2018, durante el cual la compañía energética mostró los primeros resultados de la implementación de su plan estratégico, así como al nombramiento de Scott Stanley como consejero dominical (a propuesta de GIP), en sustitución de William Woodburn.

Artículos relacionados