DESDE EL PARQUET

Catalana Occidente pierde el rumbo

El grupo ase­gu­rador no atra­viesa por su mejor mo­mento en Bolsa. Después de tocar má­ximos en no­viembre del año pa­sado a cerca de 39 euros gra­cias a unos ex­ce­lentes re­sul­ta­dos, la ac­ción de Catalana Occidente ha en­trado en una pro­funda de­pre­sión que le ha lle­vado a los ni­veles más bajos de 2017. Todo ello además sin señales claras de que la co­rrec­ción ac­tual haya po­dido ya tocar fondo pese a las buenas no­ti­cias en torno al grupo.

La mejora de la oferta aseguradora y el buen ritmo de la actividad de negocio le ha permitido mantener el crecimiento de los beneficios en los últimos trimestres con un excelente ratio combinado de su actividad tradicional debido a la reducción de costes lograda por las sinergias de sus plataformas corporativas y una siniestralidad en niveles reducidos.

En estos días se ha conocido además la confirmación de la compra de la totalidad de Antares -compañía de seguros personales de Telefónica- por un importe de 161 millones de euros. Esta operación permite al Grupo Catalana Occidente reforzar su posición estratégica en el mercado español, así como consolidar su oferta global de productos y servicios para los clientes.

Recibida la autorización por parte de las autoridades regulatorias, el grupo asegurador aumentará su peso en el ramo de salud con esta operación hasta alcanzar la novena posición del ranking con un 2% de cuota de mercado y con 160,3 millones de euros de facturación en dicho ramo. Para ello, Telefónica se compromete a mantener con el Grupo Catalana Occidente la distribución de las pólizas colectivas del Grupo Telefónica de forma exclusiva durante los próximos diez años.

Antares, que el año pasado obtuvo un beneficio neto de 10,8 millones de euros, opera en los ramos de salud, vida riesgo, accidentes y vida ahorro para clientes particulares y colectivos de empresas. Aunque su actividad se centra en los colectivos de empleados del Grupo Telefónica, también comercializa seguros a particulares y colectivos de otras empresas.

La operación supone un “sólido encaje estratégico” para al Grupo, ya que “representa una oportunidad para entrar en el top 10 de las aseguradoras del ramo de salud, captar sinergias a medio plazo y reforzar la oferta de productos y servicios para nuestros clientes”.

En el mercado, sin embargo, existen ciertas reticencias sobre los múltiplos de la operación, máxime cuando el compromiso de Telefónica para mantener las pólizas del grupo se limita a apenas diez años. Un temor que se ha traducido en un severo castigo al valor en las últimas sesiones que le ha llevado a cotizar no solo por debajo de los niveles de principios de años sino a poner en riesgo además los soportes de la acción sobre los 30 euros por acción.

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