El vuelco se pro­duce tras la sa­lida de pér­didas por parte de la tan deseada Liberbank

Ibercaja, a la cola por beneficio y solvencia en el agitado grupo de los pequeños

Kutxabank, líder por ratio de ca­pital y Abanca goza de la mayor ren­ta­bi­lidad

Ibercaja
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Los cinco bancos pe­queños, todos ellos pro­ce­dentes de an­ti­guas cajas de aho­rros, han re­gis­trado un cambio más que sig­ni­fi­ca­tivo du­rante el pa­sado ejer­ci­cio, antes in­cluso de que el sector se viera sa­cu­dido por la OPA de Abanca sobre Liberbank. El grupo ges­tio­nado por Manuel Menéndez, en plenas ne­go­cia­ciones de fu­sión, logró salir de pér­didas y el des­plome del be­ne­ficio de Ibercaja deja a la en­tidad con sede en Zaragoza en la úl­tima po­si­ción. Kutxabank re­pite como la más sol­vente y Abanca como la más ren­ta­ble.

La comparativa de las principales cifras de los bancos españoles resulta aún más clave tras el cierre del ejercicio de 2018, después de los movimientos corporativos que se han vivido entre algunas entidades en las últimas semanas. Ibercaja, que trabaja duro en su próxima salida a Bolsa, es la que peor parada sale tanto por beneficios como por la ratio de capital (solvencia).

El grupo presidido por José Luis Aguirre ha visto cómo sus resultados anuales han mermado un 70,5%, hasta tan sólo 40,8 millones de euros. Desde Ibercaja se justifica esta evolución por los costes del ERE aplicado durante el pasado ejercicio (55,8 millones de impacto por tan sólo la segunda parte del expediente), los 31 millones por la venta de la cartera Cierzo y la elevada tasa fiscal (un 49,5% del conjunto de los resultados conseguidos).

Ibercaja también se queda rezagada en cuanto a solvencia ya que su ratio CET1 fully loaded es del 10,5%. Aunque cumple con todos los requisitos fijados por los supervisores, el banco con sede en Zaragoza se sitúa a bastante distancia del 15,5% de capital al que ha llegado Kutxabank o el 14% de Abanca. Unicaja (13,5%) y Liberbank (12,1%) ocupan las posiciones intermedias entre los bancos más pequeños.

Liberbank, tan deseada por unos y otros, resulta clave para entender el cambio que se produce en el grupo de los cinco pequeños. Tras las pérdidas encajadas en 2017, el banco cerraba 2018 con un beneficio de 108 millones de euros (que sería algo inferior al que calcula Ibercaja sin todos los impactos extraordinarios) y con una mejora sustancial en cuanto a morosidad (4,9%) y capital.

Precisamente, Unicaja es la que peor ratio de mora aún soporta, con un 7,5% al cierre del pasado ejercicio. Ibercaja, en este sentido, se distancia en cuanto a esta ratio, a pesar de que su morosidad aún es del 6,7%. Abanca (3,6%) y Kutxabank (3,86%) se muestran en niveles bastante más asumibles y por debajo, incluso, de bancos de mayor tamaño.

Posibles encajes

Todas estas cifras y ratios se analizarán al máximo detalle posible por todos los interesados en encarar operaciones corporativas, al margen de la negociación que ya mantienen Unicaja y Liberbank desde hace meses y a pesar del intento de Abanca de reventar esa operación y forjar un grupo con claro liderazgo en la cornisa cantábrica.

Los dos últimos bancos en ofrecer sus resultados anuales son los que más defienden su independencia y el rechazo a entrar en potenciales fusiones. Así lo han reiterado tanto el presidente de Ibercaja, José Luis Aguirre, como su consejero delegado, Víctor Iglesias, centrados en aprovechar el mejor momento del mercado para salir a Bolsa.

Kutxabank, fruto de la fusión de las tres cajas vascas y la suma de la cordobesa Cajasur que ya asumió en su momento BBK, también se ha mostrado en contra de entrar en cualquier operación corporativa y también ha descartado que su salida a Bolsa esté en sus prioridades. Más bien, todo lo contrario para el grupo presidido por Gregorio Villalabeitia.

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