DESDE EL PARQUET

Natra, el balón en el tejado de la CNMV

Un grupo de pe­queños ac­cio­nistas de Natra envió la se­mana pa­sada un pro­lijo y ex­haus­tivo in­forme de 39 pá­ginas a la CNMV con el fin de evitar el visto bueno a la opa lan­zada por la com­pañía World Confectionery Group (WCG) par­ti­ci­pada ín­te­gra­mente por el fondo Investindustrial, vehículo de in­ver­sión de la fa­milia Bonomi.

WCG presentó la solicitud de autorización de OPA el pasado primero de febrero ante el organismo regulador español. Folleto admitido a trámite el 21 de febrero, momento a partir del cual se ha iniciado el procedimiento para su tramitación. El precio fijado es de 0,9 euros por acción y 900 euros cada obligación convertible derivadas de la ampliación de capital realizada en 2016.

Una operación acordeón compleja que provocó la dilución del porcentaje de los minoritarios del 80% al 30% aproximadamente, según este informe, dejando el peso de la compañía en manos de las entidades acreedoras que pasaron a controlar cerca del 59% del capital social de la compañía. Entidades que ahora están dispuestas a aceptar la oferta realizada por WCG. Compañía que quiere excluir de cotización a Natra, mediante la compra forzosa de acciones, si la oferta supera el 90% de aceptación.

Situación que ha puesto en pie de guerra a los pequeños accionistas al considerar que el precio equitativo fijado en la operación no recoge ni de lejos el valor real de la cotizada española especializada en la fabricación de productos derivados del cacao. Para evitar la posible exclusión del mercado han iniciado un proceso de agrupación de acciones con el fin de superar ese 10% de no aceptación a la OPA.

Al tiempo han realizado un informe sobre la compañía con el que tratan de demostrar a la CNMV la falta de objetividad en la valoración realizada por Arcano para la presentación de la oferta de WCG. Tras un intenso análisis, aplicando distintos métodos de valoración y fijándose en las valoraciones de aquellas compañías que son comparables con Natra, el estudio de los minoristas concluye con serios argumentos que el precio objetivo de la compañía estaría situado en el rango de los 2,7 euros por acción.

Respecto a por qué la cotización del grupo en Bolsa se ha movido tan lejos de esta valoración, el informe apunta a una extraña evolución lateral de la acción del grupo en los últimos meses muy difícil de explicar en una pequeña compañía en fase de crecimiento, cuyas características son mucho más propensas a una fuerte volatilidad. Este comportamiento, se señala en el informe, solo podría entenderse mediante un espurio control de precios. Algo difícil de demostrar con sus escasos medios.

Esta tesis de la baja valoración viene avalada además por los excelentes resultados logrados por Natra. Al cierre del pasado ejercicio, la compañía obtuvo un beneficio neto de 23 millones de euros frente a las pérdidas de 9,9 millones contabilizadas en 2017. El Ebitda del grupo experimentó además un crecimiento del 51% hasta alcanzar los 34,3 millones de euros gracias a la mejora en todas las líneas de balance. Una sustancial mejora general sustentada en la mayor captura de valor en todas las categorías de productos, mediante un fuerte enfoque al cliente.

La deuda financiera neta del grupo, el gran caballo de batalla del grupo y gran culpable de la OPA, se ha reducido en 9,2 millones de euros, situándose por debajo de los 130 millones de euros. Las perspectivas para este ejercicio además no pueden ser mejores tanto respecto al crecimiento del beneficio como a la reducción de la deuda fruto de los planes de amortización de los contratos y por la aplicación de los excedentes de caja previstos.

En el informe, los pequeños accionistas, tratan de demostrar además que no todos los accionistas a los que va dirigida la OPA han recibido un trato equivalente, lo cual podría suponer la vulneración del artículo 3 de la Directiva del Parlamento Europeo del 21 de abril de 2004. Las entidades acreedoras obtendrían la amortización inmediata de la deuda, mientras que a Bybrook se le ha ofrecido la posibilidad de participar en la sociedad que controlará Natra con la financiación de 50 millones de euros mediante la contraprestación de las obligaciones convertibles en su poder.

El balón se encuentra así ahora en el tejado de la CNMV, poco proactiva a entrar en este tipo de guerras. Los minoristas, sin embargo, confían en que un informe tan exhaustivo y detallado sirva para convencer al organismo regulador para oponerse a la operación tal y como está formulada, amén de la posible apertura de investigaciones para detectar si se ha podido producir una hipotética manipulación de los precios.

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