La eléc­trica re­par­tirá un di­vi­dendo de 0,35 euros por ac­ción, un 7,7% más

Galán endosa el plan energético de Pedro Sánchez por su 'rigor y ambición'

El pre­si­dente de Iberdrola ha sido re­ele­gido para otros cuatro años por la junta ge­neral

Ignacio Galán, con los accionistas.
Ignacio Galán, con los accionistas.

El pre­si­dente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha vuelto a de­fender el nuevo Plan de Energía y Clima en­viado por el Gobierno a Bruselas. En su in­ter­ven­ción ante la junta de ac­cio­nistas de 2019 -un ver­da­dero paseo mi­li­tar-, el re­no­vado pre­si­dente ha de­cla­rado que es un plan “ambicioso”, di­señado “con ri­gor” y “realizable” en sus ob­je­ti­vos. Un pro­yecto que, según ha re­co­no­cido, si­tuará a España en una “posición pri­vi­le­giada” para abordar la transición ener­gé­tica. La junta se ha subido el di­vi­dendo un 7,7%.

Galán, que ha sido reelegido como consejero ejecutivo para otros cuatro años, ha destacado la gran apuesta que se hace por las energías renovables, con el reto de alcanzar un 74% de generación eléctrica renovable en 2030 y proceder al cierre de la mayor parte de las centrales de carbón para 2025 y el resto antes de 2030, así como la parada de los siete grupos nucleares entre 2028 y 2035. “Se nos abren grandes oportunidades de crecimiento en energías renovables, redes inteligentes y almacenamiento”, dijo.

Además, se contemplan unas inversiones hasta 2030 de 236.000 millones de euros en energías renovables, redes, electrificación del transporte y mejoras de eficiencia energética, con la previsión de crear más de 360.000 puestos de trabajo.

Récord de beneficio

Respecto a la compañía que preside, el máximo ejecutivo de Iberdrola ha calificado el ejercicio 2018 como un modelo empresarial de éxito, con un récord de beneficio neto -3.014 millones de euros, un 7,5% más- y un beneficio operativo de 9.350 millones de euros. Galán dijo que es la primera vez que la compañía supera esta cifra y destacó que todo se debe al esfuerzo inversor que la eléctrica está realizando. En 2018, la empresa invirtió 5.300 millones de euros.

Según el nuevo plan estratégico 2018-2022, la eléctrica prevé invertir en cuatro años unos 34.000 millones de euros, con un beneficio bruto de explotación estimado de unos 12.000 millones al final del plan y un beneficio neto que se sitúa entre los 3.700 millones y los 3.900 millones de euros.

Galán destacó, por otro lado, la contribución del grupo al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial en España, Brasil, Estados Unidos, Reino Unido o México, generando más de 32.300 millones de euros anuales. Además, recordó que la contribución fiscal alcanza los 7.939 millones de euros.

Relección por cuatro años más

La junta de Iberdrola ha reelegido a Ignacio Sánchez Galán como consejero ejecutivo, con lo que el directivo, que cumplirá en septiembre próximo 69 años, seguirá al frente de la eléctrica hasta 2023. El último nombramiento de Galán como consejero ejecutivo se produjo en marzo de 2015, por lo que su renovación para el nuevo mandato debía producirse este año.

El máximo ejecutivo de Iberdrola fue nombrado vicepresidente ejecutivo y consejero delegado en 2001, pero fue en 2006 cuando Galán fue elegido presidente ejecutivo y consejero delegado.

En los 18 años que lleva en la empresa, ha impulsado la compañía en el negocio de las renovables, con unas inversiones de unos 100.000 millones de euros, que han permitido a la eléctrica situarse entre las principales utilities energéticas, con una potencia operativa de más de 47.000 megavatios. La compañía ha clausurado en este tiempo en todo el mundo unos 7.500 megavatios de capacidad instalada en centrales térmicas.

La tercera empresa del Ibex

La empresa ha multiplicado casi por cuatro su valor en Bolsa hasta rozar en la actualidad los 50.000 millones de euros. Actualmente, Iberdrola es la tercera empresa con mayor capitalización bursátil del Ibex, por detrás de Inditex y el Banco Santander.

Los resultados de la empresa logrados en 2018 permiten cumplir el compromiso de incrementar el dividendo hasta 0,35 euros por acción, lo que supone un 7,7% más que el abonado en 2017. El 5 de febrero pasado la eléctrica abonó a los accionistas 0,15 euros brutos por título, más 0,20 euros brutos de dividendo complementario, que serán pagado en julio próximo.

La junta ha dado autorización al equipo directivo para realizar una reducción de capital mediante la amortización de un máximo de 280.457.000 acciones propias, representativas del 4,3% del capital social.

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