DESDE EL PARQUET

El Sabadell genera expectativas

La ne­ce­sidad de un pro­ceso de con­cen­tra­ción ban­caria con el fin de hacer frente a los tipos bajos y a la com­pe­tencia es un eco que viene re­so­nando en las ca­ta­cumbas de los mer­cados fi­nan­cieros es­paño­les.

Un eco que el presidente del Banco de Sabadell ha dejado salir a la luz con motivo de su junta de accionistas en Alicante al abrir las puertas a las especulaciones sobre una posible fusión con Bankia.

A día de hoy, ha matizado Josep Oliu, no hay sobre la mesa ninguna operación corporativo, remarcando además que las operaciones de concentración se realizan "cuando surgen oportunidades y en función de determinadas circunstancias" existentes en cada momento. "Ahora no las hay, pero las podría haber", ha asegurado al ser preguntado sobre una posible fusión con Bankia, después de conocerse que ambas entidades estudiaron el pasado año su integración, pero la descartaron por su caída en Bolsa.

Una vez paralizada de momento su estrategia de concentración, el objetivo prioritario de la entidad pasa ahora por ganar rentabilidad, mediante el cierre de oficinas y el impulso de su transformación digital, así como afianzar su posición en México y Reino Unido.

En este sentido, el grupo prevé tener preparado para el cuarto trimestre de este año un plan de eficiencia y de crecimiento para su filial británica TSB. Una apuesta importante que ha generado importantes dolores de cabeza con unos costes extraordinarios de 460 millones de euros debido a los problemas de migración tecnológica sufridos el año pasado.

Aunque esta migración ha culminado con éxito y la incertidumbre del Brexit no afecta a esta entidad en exceso más allá de la marcha de la libra debido a su carácter local, lo cierto es que Sabadell estaría sopesando la posibilidad de venderla si llegara una oferta interesante

En cualquier caso, todos estos rumores propiciados desde dentro del Sabadell solo denotan, según las malas lenguas del mercado, los graves problemas por los que atraviesa la entidad. Lo que junto al mal momento general del sector aconsejaría ser especialmente prudentes. Una advertencia dirigida sobre todo a aquellos operadores que se sienten atraídos por sus atractivas valoraciones tras retroceder más de un 50% en poco más de un año y perder la cota del euro por acción que sitúan a la entidad en precios históricamente bajos.

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