DESDE EL PARQUET

Inditex, giro estratégico

La adap­ta­ción a las nuevas con­di­ciones del mer­cado es una de las ca­rac­te­rís­ticas que mejor de­finen a Inditex, lo cual ser­virá para ga­ran­tizar su cre­ci­miento y su su­per­vi­vencia a largo plazo según los ex­pertos que menos sos­pe­chan de que su ne­gocio está ma­duro.

En las cuentas del pasado ejercicio de la firma textil gallega, con el crecimiento más moderado del último lustro, se empieza a observar un preocupante parón de las ventas en tiendas físicas que está obligando al grupo a un replanteamiento de su estrategia.

La venta online, con un incremento del 27% hasta alcanzar el 12% de la facturación del grupo, frente a un crecimiento prácticamente nulo de las ventas físicas fue de nuevo la principal palanca de crecimiento en un entorno complicado para el sector de la moda. Las ventas totales del grupo gallego propietario de Zara aumentaron un 3% hasta los 26.145 millones de euros.

La venta online se ha convertido así en la gran apuesta de la firma con fuertes inversiones tecnológicas en los últimos años, y que está transformando profundamente su modelo de negocio. En su proceso de plena integración digital de la compañía, el grupo está sometiendo a su red comercial a una profunda reestructuración, con cierres y absorciones a la vez que reubicación de marcas y locales en los mercados principales.

El propio presidente de la compañía, Pablo Isla, ha cambiado su discurso y ahora prefiere hablar de superficie comercial total en vez de contar el número de tiendas. Este cambio de actitud a mitad de curso se ha traducido en la apertura de apenas 15 tiendas nuevas en 2018 frente a las previsiones de 150 tiendas.

Con todo, el grupo sigue presumiendo de un excelente portfolio de tiendas, cada vez más espectaculares, en las mejores vías comerciales de todo el mundo tras casi duplicar la superficie media desde 2012. Al cierre del ejercicio, Inditex tenía 7.490 tiendas inmersa en un plan de optimización de la red comercial física, con una apuesta por tiendas más grandes y mejores ubicaciones, sin olvidar en ningún caso su reenfoque hacia la actividad online.

Estrategia que está sirviendo para recuperar la confianza de los inversores después de año y medio de intensos ajustes. La compañía llegó a perder un tercio de su precio en Bolsa desde los máximos sobre los 35 euros por acción alcanzados a mediados de 2017. En este año, la compañía acumula una revalorización del 15%, una de las más altas del selectivo, y camina con paso firma para recuperar la cota de los 30 euros por acción. No en vano, el consenso de analistas fija su precio objetivo por encima de los 29 euros por acción frente a los poco más de 26 euros que cotiza en la actualidad.

Para ello deberá superar antes algunas importantes resistencias intermedias cerca de los 27 euros por acción. La fortaleza que muestre frente a este nivel será determinante para confirmar la solidez de su nueva tendencia alcista.

Tendencia en la que no todos los operadores confían. En estos días, Morgan Stanley ha reiterado su recomendación de infraponderar a Inditex tras rebajar su precio objetivo de 21 a 20 euros por acción al considerar que el beneficio por acción para los tres próximos ejercicios se está sobrevalorando.

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