ANÁLISIS

Comercio exterior: empieza mal 2019 con el primer descenso en ventas en 10 años

En enero las ex­por­ta­ciones es­pañolas al resto del mundo son un 1,3% in­fe­riores a las de 2018

Exportaciones
Exportaciones

Si el año 2018 no tuvo un buen final para las ex­por­ta­ciones es­paño­las, tam­poco se ha pro­du­cido un buen co­mienzo en el mes de enero de 2019. Por vez pri­mera en el úl­timo de­ce­nio, el valor de las ex­por­ta­ciones des­ciende en tasa in­ter­anual.

En enero de 2019, las ventas españolas al resto del mundo son un 1,3% inferiores a las de 2018. Las importaciones por el contrario avanzaron un 0,9%. La Tasa de Cobertura exportación- importación baja hasta el 83,4% y sube el déficit comercial en un 14%.

Afortunadamente la bajada de los precios del petróleo se ha traducido en un reducción del déficit energético en un 7,4%. Sin embargo, el saldo exterior no energético ha aumentado dramáticamente en un 40%. Una estridente señal de alarma si este comportamiento se repitiese a lo largo del año.

La explicación de este desequilibrio obedece a las caídas de las ventas en UE y la Eurozona y el aumento de las compras en China fundamentalmente. En la clasificación sobre el origen geográfico de las importaciones China ocupa el primer lugar con un tercio de ese 0.9% del incremento total. El déficit comercial con los países no comunitarios se han incrementado en un 5,6% en tasa interanual a la vez que el superávit con la UE ha descendido en un 14%.

Las exportaciones han bajado en tasa interanual en menos de un 1,3% en enero aunque en los últimos doce meses todavía crecen a un ritmo del 2,2%. Esta modesta tasa positiva es ya inferior al 3.9% de mejora de la Eurozona y al 4,1% de la UE-28. España pierde cuota de mercado con relación a sus vecinos y competidores europeos.

Una curiosidad inesperada en la clasificación de destinos de las exportaciones. Argelia y Marruecos ocupan la primera posición por su mayor contribución a la tasa de variación anual. Las exportaciones han bajado un 1,3% pero las dirigidas a Argelia y Marruecos han crecido en un modesto pero positivo 0,3%. La razón no deja de ser curiosa, responde a los suministros y componentes del automóvil. Esas cadenas que van de fabricante a montador y que hacen difícil cualquier política proteccionista.

En cuanto a la participación de las Comunidades Autónomas en el renglón exportador la contribución más alta corresponde en el pasado mes de enero a Andalucía. Sus ventas al resto del mundo representan ya el 12,6% del total exportado por España y su crecimiento interanual asciende al 12,4%. Estos resultados se deben a la mayor aportación de los bienes de equipo, astilleros y aeronáutica con destino Alemania, fabricados en Cádiz y Sevilla.

El valor de las ventas de automóviles ha bajado un 4,6% en tasa interanual, es decir, tres veces más que el descenso de las exportaciones totales. El capítulo de alimentos, que ya supera en valor al de los automóviles, avanzó un ritmo del 4,6% teniendo como clientes más fieles a Alemania, Italia, Reino Unido y Polonia. Los bienes y manufacturas de consumo también han bajado su velocidad de crucero principalmente por los menores pedidos realizados por Francia y el Reino Unido.

Por el lado de las importaciones se registra una bajada de la factura del petróleo respecto a enero de 2018 en tanto que los bienes de equipo, una quinta parte del total de las importaciones, crecieron a una tasa interanual del 13,5%. ¿Ahorro energético y más inversión productiva?.

Enero no hace invierno y el verano queda lejos pero el mensaje es inquietante: baja el superávit con la UE mientras sube el déficit con China. En efecto, nuestras ventas a ese mercado descendieron en tasa interanual en un 6,6% en tanto que las compras subieron en un 10,7%; el déficit se amplía en un 15,4% en tasa interanual. ¿Alguna referencia o aviso concreto en las campañas electorales sobre la cuantía de este desequilibrio con el gran país asiático? ¡Fatalidad!

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