Monitor del Seguro

Se cum­plen 5 años desde su na­ci­miento a raíz de la re­forma fiscal de 2014

Los Sialp solo atrapan el 2% del ahorro gestionado por el seguro de Vida

VidaCaixa aca­para el 40% del ne­gocio y el 35,6% de los ase­gu­rados

Vidacaixa
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¿Qué ha pa­sado con los Sialp (Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo)? Este año se cum­plen cinco desde que el Gobierno del Partido Popular (PP) creara estos pro­ductos a raíz de su re­forma fiscal de 2014, su­fi­cientes para hacer ba­lance de su evo­lu­ción. En ese tiempo ha lo­grado atraer a 608.826 ase­gu­rados y acu­mular 3.769 mi­llones en ahorro ges­tio­nado (tras crecer un 27,3% en el año), según datos de ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensionesa) a cierre de 2018. ¿Es mu­cho? No lo es.

En cifras absolutas son cantidades considerables, pero en términos relativos no lo son tanto. Los Sialp acaparan solo el 2% de las provisiones técnicas y el mismo porcentaje de los asegurados del ramo de Vida. El asunto tiene su importancia, ya que estos productos se crearon para animar el ahorro a largo plazo. Con ese objetivo se les dotó de un tratamiento fiscal ventajoso: la rentabilidad queda exenta a los cinco años. Además, también pensando en que estos instrumentos sirvan para el ahorro finalista, se introdujo en su regulación la obligación de que se garantizara al menos el 80% del capital con el objetivo de proteger al inversor.

Pero parece que estos esfuerzos no han sido suficientes para atraer a los ahorradores. Los expertos apuntan dos motivos fundamentales por el que el producto estrella de la reforma fiscal de 2014 no ha terminado de cuajar. El primero de ellos es que cinco años no puede considerarse largo plazo, no al menos en el ámbito del ahorro; y el segundo, que la aportación máxima anual que se puede realizar, 5.000 euros, es insuficiente para lograr beneficios atractivos, tanto en términos fiscales como de rentabilidad, algo a lo que tampoco ayuda el actual contexto de bajos tipos de interés.

Las compañías, además, no han tenido un especial interés en comercializarlos. Solo los venden 22 entidades aseguradoras de las 57 especializadas en Vida que reportan datos desglosados por productos a ICEA, es decir, menos de la mitad (el 38,5%). Y cómo no, la firma que lidera las ventas es la mandamás del sector, VidaCaixa, con 216.823 asegurados, 1.475 millones en ahorro gestionado y 390 millones en primas, con datos de cierre de 2018. Acapara el 40% del negocio y el 35,6% de los asegurados.

Aunque a mucha distancia, hay otras seis entidades que mueven en Sialp más de 100 millones de euros: Santander Seguros (357 millones), Allianz Popular Vida (282 millones), BBVA Seguros (278 millones), Mapfre Vida (255 millones), Ibercaja Vida (172 millones) y Allianz (131 millones). Estas seis compañías, junto a VidaCaixa, controlan el 78% de las provisiones matemáticas acumuladas en estos productos por el conjunto de la industria aseguradora.

Llama también la atención que entre esas siete entidades, solo haya dos aseguradoras puras, Mapfre y Allianz, el resto son filiales de entidades bancarias o joint venture entre aseguradoras y bancos. No obstante, aunque con un volumen muy pequeño de negocio hay otras aseguradoras que también se han decidido a comercializar Sialp. Entre ellas, Mutualidad de la Abogacía, Generali, Catalana Occidente, HNA o Caser.

La futura evolución de estos productos probablemente esté muy vinculado a la de los tipos de interés. Si estos suben, se podrán crear Sialp más atractivos que atraigan a los ahorradores. Claro que cuando esto ocurra, también serán más interesantes los depósitos, un rival muy difícil a batir.

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