Santander ha ayudado a unas 140.000 familias con problemas para que puedan seguir pagando su casa desde 2011

Banco Santander
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Banco Santander ha ayudado a unas 140.000 familias con problemas financieros para que puedan continuar pagando sus viviendas con la puesta en marcha de medidas específicas como refinanciaciones o daciones en pago, según datos del periodo comprendido entre 2011 y cierre de 2018 trasladados por la entidad a Europa Press.

En concreto, el banco presidido por Ana Botín ha concedido en torno a 134.100 refinanciaciones y reestructuraciones a 112.300 familias y a 21.800 empresas durante los últimos siete años.

Al mismo tiempo, ha admitido la suspensión de lanzamientos sobre viviendas a deudores hipotecarios para su desahucio a 9.362 familias, sin haber llevado a cabo ningún desalojo desde noviembre de 2012.

Para facilitar el acceso a una vivienda a familias con escasos recursos, el Santander ha aportado 1.000 viviendas al Fondo Social de Viviendas (FSV), de las que 963 se encuentran en alquiler. También dispone de 568 viviendas en alquiler social con condiciones asequibles para familias en situación de vulnerabilidad.

El FSV se creó en 2013 con el objetivo de ofrecer cobertura a aquellas personas desalojadas de su vivienda por el impago de un préstamo hipotecario o como resultado de una dación en pago, y que se encuentren en una situación de especial vulnerabilidad social. El Gobierno lo prorrogó a principios de año, por lo que se mantendrá vigente hasta enero de 2020.

La prórroga fue acordada por el Ministerio de Economía y Empresa con el Ministerio de Fomento, el Ministerio de Sanidad Consumo y Bienestar Social, la Asociación Española de Banca, la Asociación Hipotecaria España, el Banco de España, la Confederación Española de Cajas de Ahorro, la Plataforma del Tercer Sector y la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito.

Este fondo se puso en marcha con 6.000 viviendas aportadas por las entidades financieras y en la actualidad cuenta con más de 9.600 viviendas. Estos inmuebles, propiedad de las entidades de crédito, están destinados a personas y familias que han perdido su vivienda habitual, mediante un arrendamiento a precios reducidos, entre 150 y 400 euros al mes.

El Santander fue la primera gran entidad financiera en adherirse al código de buenas prácticas bancarias en marzo de 2012 y mantiene desde entonces el compromiso de contribuir al progreso de las personas y las empresas.

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