El sec­tor, in­capaz de marcar una ten­dencia de­fi­nida, se ha vuelto muy es­pe­cu­la­tivo

Los gestores tiran la toalla a corto en la banca por sus continuos bandazos en bolsa

Los ex­pertos creen que pa­sarán mu­chas se­manas antes de que se re­duzca la vo­la­ti­li­dad.

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid

"Los pre­cios son ten­ta­do­res, desde luego, pero a ver quién es el va­liente que se atreve a com­prar ahora ac­ciones de ban­cos. No es po­sible so­portar con­ti­nuas subidas y ba­jadas que llegan in­cluso al 10% con apenas dos o tres se­manas de di­fe­ren­cia. Eso es una ben­di­ción para los es­pe­cu­la­do­res, pero no para los ges­tores que que­remos tomar po­si­ciones a medio y largo plazo. Cada vez somos menos lo que apos­tamos por la ban­ca", señalan en una gran ges­tora na­cio­nal.

Una opinión compartida por muchos más expertos, que se están alejando paulatinamente del sector financiero en bolsa a la vista de los continuos banzados de los precios. Tras perder más de 8.000 millones en sólo dos días tras la reunión del BCE, el mercado fue capaz de recuperar cerca de 10.000 millones en tiempo récord antes de volver a caer tras la última reunión de la Reserva Federal. Más volatilidad es imposible, y a nada temen más los inversores estables.

Durante todo el año, las cifras de contratación de la banca han sido muy discretas. La razón no es otra que el retraimiento de los inversores finales. Más de dos terceras partes de la actividad bursátil en el sector es puramente especulativa, con continuas compras y ventas de los 'traders' que tratan de aprovechar los violentos movimientos intradía de los ocho bancos cotizados. Por el contrario, los fondos estables y los inversores finales están prácticamente fuera de la operativa.

"El problema es que después de las reuniones de los bancos centrales europeo y estadounidense las cosas se han complicado aún más para la banca", señalan fuentes bursátiles que creen que a corto y medio plazo no hay posibilidad ninguna de que se reduzca la extraordinaria volatilidad que sufre el sector. Que los tipos de interés en la zona euro no abandonen el 0% hasta 2020 y que el precio del dinero vayan a subir con cuentagotas los próximos años en Estados Unidos endurecen más el camino la banca.

En este momento, los precios objetivos de los bancos europeos se sitúan alrededor de un 20% por encima de los de bolsa. Pero este reclamo es totalmente insuficiente para atraer nuevos inversores finales. La razón es que marzo ha dejado claro que se ampliará en el tiempo el sufrimiento de la banca, y que ese tiempo es cada vez más difícil de establecer. "Claro que los tipos acabarán subiendo, pero el problema es cuándo y sobre todo a qué ritmo. Todo hacer pensar que será lentísimo", señalan en un gran 'broker' español. Las mismas fuentes recuerdan cómo se han activado las negociaciones para una fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank a pesar de que las dos entidades habían pedido más tiempo para poner primero sus casas en orden. "Pero no hay tiempo. Las condiciones han empeorado y hay que unir bancos en problemas para salvar los muebles. Algo parecido va a ocurrir en España, porque con los tipos tan bajos hay varias entidades que no podrán aguantar mucho más tiempo", aseguran.

En pleno viraje a la baja (la banca acumula ya tres sesiones consecutivas de pérdidas y ha vuelto a perder sus soportes más importantes en bolsa), el sector están dando nuevas razones a quienes no están dispuestos a subir al tiovivo bursátil del sector. Con las luces muy apagadas en Bolsa, la banca afronta un final de primer trimestre muy desdibujado y volátil, totalmente en manos de movimientos a corto de los 'traders'. De momento, la situación no da mucho más de sí.

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