Iberdrola, Endesa y Naturgy pactan una prórroga de 7,4 años para Almaraz

Los tres so­cios se com­pro­meten a ce­rrar la cen­tral si las in­ver­siones exi­gidas por el CSN no son ren­ta­bles

Central nuclear de Almaraz.
Central nuclear de Almaraz.

Endesa, Iberdrola y Naturgy, pro­pie­ta­rios de la cen­tral nu­clear de Almaraz, se­llarán la paz des­pués de tres reuniones fra­ca­sadas y múl­ti­ples con­ver­sa­ciones pa­ra­le­las. En el pacto que fir­marán hoy, las partes se com­pro­me­terán a res­petar el pro­to­colo fir­mado con Enresa para am­pliar 7,4 años el pe­riodo de vida útil de la ins­ta­la­ción.

Los tres socios aceptan también revisar los principios del protocolo si las inversiones que el Consejo de Seguridad Nuclear imponga realizar en la central extremeña superan el nivel de rentabilidad exigido por cualquiera de las eléctricas. En ese caso, Iberdrola (53%), Endesa (36%) y Naturgy (11%) decidirían si continuar explotando la instalación o solicitar el cierre definitivo.

Endesa estaría dispuesta a aceptar esa cláusula en la que se decidiría cerrar la central de Almaraz si las inversiones exceden una serie de parámetros. En el pacto que hoy estamparán, se deja abierta la puerta para que, si uno de los socios quiere seguir explotando la instalación, pueda negociar con los otros dos.

Iberdrola y Naturgy no cederán los derechos gratis

Tanto Iberdrola como Naturgy han dejado claro que en ningún momento cederán gratuitamente los derechos de explotación a Endesa, sino que se negociará. Fuentes consultadas reconocen que la rentabilidad de Almaraz está tan al límite que, cualquier inversión que se realice en la misma tiene que ser analizada con lupa.

Estas mismas fuentes han señalado a Capitalmadrid que consideran que el CSN en ningún caso va a plantear unas inversiones que obliguen a cerrar la central y, por tanto, no cumplir el protocolo que fija una ampliación de 7,4 años de vida para Almaraz. Estas mismas fuentes basan sus argumentos en que el Consejo de Seguridad Nuclear ha mantenido siempre un comportamiento equilibrado y sería una contradicción que modificase su línea de actuación.

Endesa se muestra dispuesta a que, si se demuestra que con las inversiones exigidas por el CSN Almaraz no es rentable, en ese caso serían los primeros en solicitar la clausura. Ahora bien, quieren dejar la puerta abierta a una posible negociación con Iberdrola y Naturgy si las dos deciden no seguir.

Al límite de tiempo

El permiso de la central de Almaraz caduca en abril de 2020 y el próximo 31 de marzo se cumple la fecha límite para solicitar un alargamiento de la vida útil de la instalación extremeña. Es decir, las tres partes saben que el reloj juega ya en su contra por lo que se ven obligados a cerrar un acuerdo.

La reunión que hoy se celebra estaba prevista para ayer. Endesa, Iberdrola y Naturgy decidieron aplazarla para intentar una solución al conflicto y evitar un nuevo fracaso. Las tres partes admitieron que fue una jornada maratoniana y que los móviles ardieron.

Ni vencedores ni vencidos

Lo que las tres partes tratan de impedir es que, después de tantas reuniones, ninguno de los socios aparezca como que ha perdido la batalla. Además, se quiere que lo que se firme para Almaraz sea la misma fórmula que se aplicará para los otros seis reactores en explotación.

Según lo pactado con el Gobierno de Pedro Sánchez, el primer grupo en cerrar será la central extremeña de Almaraz I (año 2027). Antes de 2030, deberán cerrar también Almaraz II, en 2028 (Cáceres); Ascó I en 2029 (Tarragona), y Cofrentes (Valencia) en 2030.Por su parre, Ascó II (Tarragona) será clausurada en 2033. Vandellós (Tarragona) y Trillo (Guadalajara) serán las últimas en cerrarse, ya que lo harán en 2035.

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