DESDE EL PARQUET

Invertir en los aristócratas del mercado

La in­ver­sión en di­vi­dendos es una de las es­tra­te­gias pre­fe­ridas de los pe­queños in­ver­sores por la buena re­la­ción ries­go-­be­ne­fi­cio. Precisamente suelen ser las em­presas con ne­go­cios más ma­duros y es­ta­bles las más pro­pensas a adoptar una po­lí­tica de re­parto de be­ne­fi­cios, lo cual acentúa la se­gu­ridad de esta forma de in­ver­sión.

Eso no quiere decir que esté exenta de riesgo y siempre se puede acabar cayendo en la trampa del dividendo. El reparto del beneficio se encuentra vinculado a la evolución del negocio y en muchas ocasiones las empresas, incluso las más grandes como Telefónica, se ven obligada a recortar o suprimirlo en momentos difíciles.

Sin embargo, hay algunas cotizadas, recuerdan en Self Bank, que han conseguido no solo mantener el dividendo a lo largo de los años, sino también incrementarlo de manera consistente. Son los denominados aristócratas del dividendo. Es decir, aquellas empresas que han sido capaces de incrementar sin interrupción su dividendo a lo largo de más de 25 años. Una hazaña económica al alcance de muy pocas sociedades, la mayoría estadounidenses como Walmart, Coca-Cola, Chevron, Johnson & Johnson, AT&T o McDonalds.

Empresas incluidas en el S&P500 Dividend Aristocrat, índice cuya rentabilidad en la última década ha superado en más de un 3% anual a la del S&P 500. Estas empresas se han caracterizado además por tener una volatilidad menor en comparación al resto de compañías del principal indicador norteamericano.

Pero eso no es todo, recuerdan en Self Bank. Históricamente se han comportado mejor que el resto del mercado en épocas de recesión. Por ejemplo, en el fatídico año 2008 el índice americano S&P500 Dividend Aristocrats cayó un 22%, en comparación con la caída del 38% protagonizada por el S&P500. Por este motivo, en momentos como el actual en el que se especula con que los países desarrollados están no muy lejos de agotar un ciclo económico expansivo, tenga quizá más sentido valorar este tipo de estrategia de aristócratas del dividendo en nuestras carteras.

También hay valores aristócratas en Europa, aunque en su caso basta con haber incrementado el dividendo de forma ininterrumpida durante los últimos diez años, incluidos en índices como el S&P Europe 350 Dividends Aristocrats Index o el S&P Euro High Yield Dividend Aristocrats Index. Este último incluye los 40 valores con mayor rentabilidad por dividendo del índice S&P Europe BMI que cumplen la regla de no haber reducido el dividendo en los últimos 10 años y entre los que se encuentran empresas como Enagás, Danone o Siemens.

Por último, en el Reino Unido encontramos al S&P UK High Yield Dividend Aristocrats Index, formado por las 30 empresas británicas con mayor rentabilidad por dividendo y con el requisito de no haberlo reducido en la última década. Como British Telecom, Marks&Spencer o British American Tobacco.

Los inversores más proclives a utilizar esta estrategia pueden comprar acciones de forma directa, pero lo más sencillo y diversificado, tal y como aconsejan en Self Bank, es hacerlo mediante ETF o fondos de inversión, la mayoría de los cuales reparten a su vez dividendo cada cierto tiempo.

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