El valor re­duce su atrac­tivo por el factor ren­ta­bi­li­da­d/­riesgo en el largo plazo

El desplome previsto del tráfico lapida las aspiraciones de crecimiento de Aena

El vo­lumen de ne­gocio po­dría re­du­cirse más del 3% du­rante los dos pró­ximos años

Aena
Aena

Aena se mueve en el alam­bre. Sus úl­timos re­sul­ta­dos, más allá de mos­trar cre­ci­miento, dejan abierta una puerta más en­deble para su evo­lu­ción a fu­turo. Los ana­listas creen que el trá­fico caerá por la ten­dencia que se está ob­ser­vando y eso ge­ne­rará una mo­de­ra­ción de la evo­lu­ción de la com­pañía. Además, la po­sible eli­mi­na­ción de la ca­pa­cidad del Boeing 737 re­pre­senta un viento en contra y de ahí a que pueda tener una des­ace­le­ra­ción en los mer­ca­dos.

La gestora de aeropuertos española encamina un periodo más sombrío a partir de ahora. La volatilidad en las estimaciones de beneficios de todas sus divisiones refleja el hecho de que el equipo gestor se dejó guiar explícitamente en los gastos del grupo para 2018 y 2019 en la actualización del Plan Estratégico el 10 de octubre de 2018, pero no se dividió entre las diferentes áreas de negocio.

Todo ello, aunque mejoró en todos sus indicadores en sus últimos resultados y ganó 1.327 millones de euros en 2018, un 7,8% más respecto al año anterior. Además, de acuerdo con su nuevo plan estratégico, decidió destinar el 80% del beneficio a remunerar a sus accionistas. Es decir, un dividendo de 6,93 euros brutos por acción con cargo a los resultados de 2018, lo que representa un 6,6% más respecto a las cuentas del pasado ejercicio.

Sin embargo, Aena tiene factores adversos en el camino que le pueden pesar. Los aumentos en las expectativas de ingresos por consenso para 2019 sugieren que las expectativas de tráfico en el lado de las ventas pueden crecer, pero menos de lo esperado en un principio. Por eso, entidades como es el caso de Credit Suisse, disminuyen sus estimaciones para este año en este campo desde el 4,6% hasta el 3,3%.

En este sentido, esta desaceleración podría mantenerse con el paso del tiempo. No solo quedaría en este año. Y es que, con la desaceleración del crecimiento de la capacidad, la entidad de banca privada recorta su pronóstico para el tráfico aéreo en 2020 y 2021 hasta el 3%. Y, por otra parte, le puede afectar negativamente el vencimiento del Aeropuerto de Luton en 2031.

Se merma su atractivo como inversión

No es la única firma de este gran tamaño que también ha reducido sus estimaciones sobre la gestora aeroportuaria. HSBC o Kepler también se mueven en esa misma línea en sus últimos informes. Tanto, que consideran que las acciones de la compañía no solo no habrían excedido su potencial de subida en los mercados, sino que tendrían que corregir durante los próximos meses.

El sólido desempeño de Aena en los últimos meses sugiere a la mayoría de entidades que el consenso ha mejorado sus expectativas para 2019 y, a la luz del análisis en la perspectiva del tráfico, tal y como creen los expertos de Credit Suisse, la variable “rentabilidad/riesgo ya no es suficientemente positiva” como para tomar posiciones dentro del valor.

Aena ha corrido en el parqué madrileño cerca de un 20% y eso ha provocado que hasta cuatro entidades importantes hayan reducido las aspiraciones sobre sus títulos a futuro. “Ahora le toca ajustarse”, explica un gestor español. Después de un período de rendimiento superior, las perspectivas de las acciones ahora están a precios razonables en el mercado, según los datos de todas estas casas.

Otro factor en contra en esta línea es la posible reducción de capacidad para el Boeing 737, que la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido prohibió en el espacio aéreo británico el 12 de marzo de 2019 como medida de precaución. Eso puede hacer que el volumen de tráfico vaya aún más a la baja, lo cual repercutiría en su cotización.

Artículos relacionados