Monitor de Latinoamérica

Anuncia planes de li­ci­ta­ción in­ter­na­cional de vías, hi­dro­eléc­tricas y re­fi­ne­rías

Ecuador pretende triplicar la llegada de inversión exterior en 2019

Quito, que acaba de re­cibir apoyo del FMI, im­pulsa re­formas y cam­bios le­gales

Lenin Moreno, Ecuador.
Lenin Moreno, Ecuador.

Empresqs es­paño­las, como Repsol, Telefónica, Isabel, Nueva Pescanova, Santillana o Iberia han acu­dido -o re­for­zado su po­si­ción- a Ecuador como las abejas a un panel de rica miel. El país an­dino, que desde la lle­gada del pre­si­dente Lenin Moreno ha em­pren­dido un giro sus­tan­cial en su po­lí­tica eco­nó­mica hacia po­si­ciones de mayor aper­tura y que acaba de re­cibir res­paldo fi­nan­ciero de FMI, se ha mar­cado como meta para este año tri­plicar la in­ver­sión ex­te­rior re­ci­bida en 2018, in­cluida la es­paño­la..

La captación de capital extranjero, notablemente español, para impulsar el desarrollo de una economía que suma algunos años de bajo crecimiento, se ha convertido en prioridad para un Gobierno decidido a dejar atrás la ‘era Correa’ y convertir a sector privado e inversores en aliados para el progreso.

“La política económica apunta a atraer 3.000 millones de dólares en IED en 2019”, tras captar 1.100 millones en 2018 (+41%), “el segundo mejor año de la historia en llegada inversora” en Ecuador, anunció días atrás el ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana.

La IED llegada al país osciló entre los 440 y los 540 millones de dólares anuales entre 2014 y 2017, uno de los montantes más bajos de Sudamérica y lejos de los 14.000 millones anuales de Colombia o de los 7.000 de Perú, los vecinos de Ecuador que forman parte de una Alianza del Pacífico a la que la Quito ha expresado ya su interés en entrar como Estado asociado. Hasta ahora el mejor año para la IED fue 2015 con 1.322 millones.

Quito cuenta para impulsar la llegada de capital concretar un mayor número de licitaciones en el sector público. Campana dijo que Ecuador dispone de planes ligados a infraestructura vial (mantenimiento, ampliación y construcción) por un total de 4.000 millones para ser adjudicado internacionalmente. Y abogó por impulsar la licitación de proyectos que ya tienen estudios de factibilidad y modelos de gestión listos en hidroeléctricas, mineras y refinerías.

Desde el Ministerio de Energía se ha indicado que se buscará la concesión al sector privado de dos hidroeléctricas aún no construidas usando la fórmula de la APP: las plantas de Cardenillo y Santiago. Y Quito acaba de anunciar que lanzará en mayo un concurso internacional para construir una nueva refinería que incluirá la concesión para mejorar las instalaciones de la planta de Esmeraldas.

En su esfuerzo aperturista, Ecuador, que presentó formalmente días atrás los argumentos que sustentan su solicitud para formar parte del Centro de Desarrollo de la OCDE, primer paso en la hoja de ruta para integrarse en el organismo, acaba de recibir un espaldarazo del FMI. El Fondo anunció la aprobación de un acuerdo técnico de asistencia financiera por 4.200 millones de dólares en tres años, que ha permitido ya el desembolso inmediato de 652 millones y se enmarca en el convenio del Servicio Ampliado del ente. Por este mecanismo se dará apoyo a las políticas económicas de Quito en los próximos tres años, tras constatar el Fondo los esfuerzos reformistas de Lenín Moreno.

“Ecuador está implementando un amplio programa de reformas con la meta de modernizar la economía y allanar la vía a un crecimiento sólido, sostenido y equitativo”, según el FMI, que resaltó que la política de Quito “está dirigida a reforzar la posición fiscal y mejorar la competitividad, y contribuirá así a reducir vulnerabilidades, robustecer la dolarización y fomentar crecimiento y empleo”. Este apoyo es parte de un esfuerzo más amplio de la comunidad internacional que incluye un respaldo de 6.000 millones en tres años del Banco de Desarrollo de América Latina-CAF, el BID, el Fondo de Reserva Latinoamericano y el BM.

Para el ministro de Economía, Richard Martínez, el préstamo ayudará a restablecer la confianza de los inversores. Martínez reveló que acuerdo y carta de intención con el FMI contempla todo el sector público no financiero (Gobierno central, empresas públicas y Seguridad Social, y adelantó que se busca obtener un superávit del 3% en el sector público no financiero en 2022, frente al déficit del 1% de 2018. Explicó que se procederá a un ajuste vía gastos e ingresos. En ingresos, se espera lograr 1.500 millones más (1,5% del PIB) con una mayor recaudación, pero también analizando “sacrificios fiscales”.

Asimismo, Quito planea reformas legales para crear un mejor ambiente económico y ha anunciado una Ley de Fomento Productivo, con 13 nuevas normas que afectarán y modificarán leyes, entre ellas la de Calidad, la de Repatriación de Capitales; la de Alianzas Público-Privadas y la del Mercado de Valores. La meta es apuntalar clima de producción e inversiones. Y se estudian reformas laborales para mejorar la situación de tres millones de subempleados.

Según el último ‘Panorama de la Inversión Española en Latam’, y pese a que las firmas españolas prevén crecer en el país en 2019, Ecuador se muestra menos activo que otros, como México, Colombia o Chile, a la hora de mostrar a los inversores sus oportunidades de negocio. Los analistas detectan oportunidades que no están siendo explotadas, como el turismo, y la necesidad de mejoras en fiscalidad y de mayor integración (más allá de EEUU y China) en los flujos de libre comercio global y en bloques como la Alianza.

En Ecuador están 150 empresas españolas, con inversiones de 1.500 millones, entre ellas Repsol, Telefónica, Isabel, Nueva Pescanova, Santillana, Iberia (que planea crecer allí), Air Europa, OHL, Indra, Mango y Grupo Puentes. España es uno de los grandes inversores en un país que, tras la recesión de 2016 (-1,5%) creció en 2018 el 1% y lo hará el 0,9% en 2019. Acciona, Globalia, ACS e Inditex for¬ta¬le¬cieron su presencia en 2018 y Renfe se interesa por el ‘Tren playero’.

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