Ferrovial, ACS, OHL, Sacyr y FCC ba­ta­llarán por las po­si­bi­li­dades en la re­gión

Las constructoras no temen al Brexit y mantienen sus apuestas en Reino Unido

Pese a las po­si­bi­li­dades de una sa­lida no acor­dada, el la­drillo sigue ade­lante con sus pro­yectos

Ferrovial
Ferrovial

El pro­ceso de sa­lida del Reino Unido de la Unión Europea tiene visos de di­la­tarse más de lo que es­pe­raba. Las in­cer­ti­dum­bres no van a des­apa­recer en el ca­mino, al menos en el corto plazo. Eso ge­nera bas­tantes dudas en tér­minos em­pre­sa­ria­les. Sin em­bargo, no es así para el sector cons­tructor es­pañol. Y es que las prin­ci­pales com­pañías con ex­po­si­ción a la re­gión tienen la in­ten­ción de man­tener sus planes y se­guirán pu­jando por los pro­yectos que apa­rez­can, pese al Brexit. A su cri­te­rio, puede quedar jugo en el fruto.

Miedo no es una palabra que entre en estos momentos en el ladrillo español. Lejos de alejarse de Reino Unido por las implicaciones que puede tener su abandono de la UE –tanto en el plano regulatorio, como vía recorte de ingresos– parece que en algunos casos están abiertos a reforzar sus apuestas. Tal cual. En su radar se encuentran varios proyectos de infraestructuras de transporte, o también edificación hospitalaria y civil.

Fuentes del mercado consideran que las posibilidades dentro de este campo “aún son muy buenas”, pese a la espada de Damocles de la salida del país del club europeo. Con todo, añaden, es cierto que, a la larga, “podría haber un recorte de las aspiraciones”, en comparación con las cifras que se estiman a día de hoy.

Pero la realidad es que Reino Unido ofrece algunos proyectos con altos volúmenes de inversión. Unas cantidades difíciles de encontrar en el viejo continente. Por eso, las constructoras españolas han activado su radar, principalmente en el ámbito de las concesiones, con la lictación de 97,5 millones de euros del pasado año.

Las compañías que se están sumando a estas alternativas de inversión están lideradas por ACS y Ferrovial, hasta ahora las dos firmas con mayor actividad dentro de la región. La firma presidida por Florentino Perez ha conseguido compensar el fiasco que supuso para los grupos españoles el quedarse al margen de los principales contratos de la segunda línea de alta velocidad británica, el High Speed 2 (HS2).

Mediante de Dragados, ha logrado resolver la adquisición del contrato para construir la nueva estación de Euston, en Londres, por unos 2.000 millones de euros.

En cuanto al grupo que preside Rafael del Pino, recientemente lanzó Ferrovial International, que aglutina todo su negocio internacional. La medida pretende, tal y como ha manifetado la propia empresa, que su filial se mantenga bajo legislación europea. Una medida preventiva ante el Brexit.

Con todo, pese a estas decisiones estratégicas, deja intacto su apuesta pore Reino Unido. Tanto es así, que sigue siendo la principal región en la que opera, debido, en gran parte, a la actividad de servicios, aunque los rumores sobre las posibles desinversiones dentro de este segmento se han ido acrecentando.

La facturación que obtiene de manera recuerrente captada a través de sus participaciones en los aeropuertos de Heathrow (Londres), Glasgow, Aberden y Southampton, además de las obras más importantes en las que está inmerso dentro de Reino Unido, ejemplifican el poco temor que tiene al impacto de la aplicación del resultado del referéndum del 2016.

Además, la ampliación de Heathrow puede continuar y de ahí recogería grandes frutos sembrados. Se calcula que el proyecto podría tener una inversión de unos 16.000 millones de euros. En este sentido, al ser uno de los principales accionistas, de seguir adelante el proyecto, podría captar un importante porcentaje.

Otros proyectos

Por otra parte, hay oportunidades de inversión, desde el punto de vista de las constructoras, en hospitales. Este nicho es en el que Sacyr se ha mostrado bastante activo en los últimos tiempos. La compañía, como muestra de esa apuesta, creó el pasado ejercicio una filial en Londres para intentar pujar por proyectos tanto en Europa, incluyendo Reino Unido.

Entretanto, OHL tomó la decisión de registrar filiales para desarrollar las obras del Old War Office de Londres. Este contrato se cerró por unos 300 millones de euros y estaría próximo de comenzar.

Por su parte, FCC se encuentra posicionada en servicios medioambientales, mientras que Acciona, están tanteando proyectos de construcción que puedan aparecer dentro de la región. Lo que está claro es que el miedo no existe para el ladrillo español.

Artículos relacionados