DESDE EL PARQUET

El sector constructor necesita reagruparse

El pobre desem­peño re­gis­trado por al­guno de los mer­cados de nuestro en­torno está sa­cando a la luz las de­bi­li­dades del sector cons­truc­tor. Su fuerte ca­rácter cí­clico, muy vin­cu­lado tanto al cre­ci­miento eco­nó­mico de cada país como a la con­fianza de in­ver­so­res, em­presas y con­su­mi­do­res, po­dría estar ju­gando ahora en contra de las cons­truc­toras es­pañolas muy pen­dientes de de­bi­li­ta­miento de la eco­nomía y en puertas además de las elec­ciones ge­ne­ra­les.

Según señal un reciente informe de Crédito y Caución, incluso en los mercados donde el crecimiento de la construcción ha sido muy sólido en los últimos años, la morosidad y los niveles de fracaso empresarial siguen siendo mayores que en otros sectores de actividad debido a la fuerte competencia y a los estrechos márgenes.

Respecto a España, la firma prevé un crecimiento del 3% en el sector constructor, apoyado en edificación residencial al beneficiarse del rebote del mercado inmobiliario en un entorno de bajos tipos de interés. También se espera un avance en la construcción comercial, impulsada por la demanda minoristas y la entrada de nuevos inversores. Sin embargo, el crecimiento de la construcción pública y la ingeniería civil se ralentizará debido al compromiso de la reducción del déficit fiscal.

Otro de los factores preocupantes, señala el informe, seguirá siendo el alto apalancamiento. Un problema grave para muchas empresas del sector en nuestro país debido a las frecuentes y prolongados retrasos en los pagos, aunque no se estima un crecimiento de las insolvencias a lo largo de este año.

Pese a todo, el deterioro del sector en los países vecinos puede acabar afectando a las constructoras españolas. La aseguradora de crédito prevé una caída de la construcción residencial en Francia, un mayor deterioro de los márgenes -ya de por sí muy ajustados- y un incremento de los niveles de insolvencia y falta de liquidez. Las cosas no van mucho mejor en Italia, donde la crisis de liquidez, el alto endeudamiento y la morosidad pública ha elevado considerablemente las previsiones de impago para este ejercicio.

Reino Unido también espera un año complicado para el sector debido a la persistente incertidumbre sobre el Brexit y su posible impacto en los salarios ante la escasez de mano de obra cualificada con la limitación de la libre circulación de personas, así como el mayor coste de los materiales de construcción, el 60% de los cuales los importa de la Unión Europea.

En Europa, las mejores noticias para las constructoras llegan desde Alemania, aunque tampoco está ajeno al mal comportamiento en pagos del sector público que tensiona la liquidez de los proveedores.

Este escenario permite enmarcar un necesario proceso de concentración dentro del sector europeo que explicaría, entre otras cosas, los rumores sobre el interés del grupo italiano Salini en la adquisición del histórico grupo español OHL La firma estaría en conversaciones para la adquisición del 34,6% del capital en manos del Grupo Villar Mir y de hacerse con esta participación estaría en la obligación de lanzar una OPA por la totalidad. Pero este solo es un pequeño ejemplo de las especulaciones en los foros bursátiles de posibles operaciones en Europa.

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