DESDE EL PARQUET

Airbus, el beneficio del mal ajeno

El ac­ci­dente de unos de sus prin­ci­pales mo­delos de avión en Etiopía, el se­gundo en apenas cinco me­ses, ha su­mido a Boeing en una crisis sin pre­ce­dentes con pér­didas mi­llo­na­rias en Bolsa. Aún sin de­ter­minar las cau­sas, de­cenas de com­pañías y ad­mi­nis­tra­ciones ci­viles han ve­tado el vuelo del B737 MAX, hasta nuevo aviso.

Medidas que han extendido la desconfianza de los mercados hacia el gigante de la aeronáutica estadounidense con entregas pendientes de este diseño por valor de 440.000 millones de euros, lo cual está teniendo un brutal impacto en su cotización.

Normalmente, este tipo de dudas en el mercado suelen salpicar de forma negativa al resto del sector. Los riesgos a los que se enfrenta la industria aeronáutica mundial suelen ser similares En este caso, sin embargo, el mal de Boeing no se ha contagiado.

Al contrario, aunque resulta triste por las consecuencias finales, los cierto es que los demás grandes operadores, entre los que se encuentra Airbus, pueden salir beneficiados al abrirse una ventana de oportunidad para la comercialización de sus aparatos.

La compañía europea que acaba de anunciar la cancelación de su programa de producción del A380, el avión más grande del mundo, por su escaso éxito de ventas -que le ha obligado a acometer una urgente reestructuración de su plantilla- tiene ahora más tiempo para reorganizar su producción y mantener su peso en el mercado debido al probable retraso que experimentará Boeing para solucionar y ampliar las medidas de seguridad de sus nuevos aparatos a expensas además de las conclusiones finales sobre el accidente.

Pero más allá de este beneficio colateral, los inversores llevan unos meses apostando por la nueva estrategia de Airbus más conservadora y práctica. En lo que va de año, pese a los problemas, las acciones del gigante europeo acumulan una revalorización cercana al 40% para marcar máximos históricos en estos días sobre los 115 euros por acción.

Una intensa fase alcista tras los duros ajustes sufridos en la recta final del año pasado que, sin embargo, puede empezar a generar cierto vértigo entre los inversores a corto plazo por los riesgos de sobrecompra. De momento, sigue contando con el apoyo de los analistas. De las 25 firmas que siguen al valor, según Facset, 20 recomiendan comprar o sobreponderar y las otras cinco aconsejan mantener.

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