La des­apa­ri­ción de al­gunos bancos y cajas ha di­na­mi­tado al­gunas alianzas his­tó­ricas

Las aseguradoras reabren la batalla para liderar el negocio de bancaseguros

El in­terés se reac­tiva pese a los planes de cierre de ofi­cinas de di­versos bancos

Antonio Huertas, pte. de Mapfre.
Antonio Huertas, pte. de Mapfre.

El ne­gocio de ban­ca­se­guros re­co­brado pro­ta­go­nismo en las es­tra­te­gias co­mer­ciales de la ase­gu­ra­do­ras. Tras el cruce de alianzas te­jido antes de la cri­sis, y con pre­sencia sig­ni­fi­ca­tiva de grupos in­ter­na­cio­na­les, el duro ajuste de bancos y cajas aco­me­tido en los úl­timos años ha ful­mi­nado buena parte de los acuerdos y ha abierto la puerta a que las grandes ase­gu­ra­doras na­cio­na­les, caso de Mapfre, tomen po­si­ciones re­le­vantes con al­gunos de los prin­ci­pales bancos del país a pesar de los anun­ciados ajustes de red de al­gunos de ellos.

El sector financiero español se prepara para una nueva batalla en el negocio de bancaseguros, un segmento casi adormecido en los últimos tiempos como consecuencia del profundo ajuste que se ha producido entre los bancos y, sobre todo, las cajas de ahorros como consecuencia de la dura crisis sufrida.

Las fusiones entre distintas entidades bancarias, o su desaparición al ser integradas en grupos de mayor tamaño, supusieron un replanteamiento de las alianzas forjadas en su momento para la comercialización de determinados productos de las aseguradoras en las redes de bancos y cajas.

Por aquel entonces, los grupos aseguradores internacionales, como era el caso de Aviva, acaparaban el protagonismo en los acuerdos de bancaseguros. Algunos otros, caso de Allianz con Popular, destacaban sus acuerdos estratégicos en ese segmento de negocio como alianzas prácticamente históricas.

Ahora el protagonismo recae en los grandes grupos aseguradores nacionales. Mapfre es un claro ejemplo de ello, con las distintas operaciones cerradas o en vías de obtener las autorizaciones oportunas. De hecho, uno de los dos accionistas que tomaron el turno de palabra en la junta celebrada hace unos días preguntó por los 760 millones de euros que suponen una consolidación del negocio de bancaseguros para el grupo que preside Antonio Huertas.

"Estamos potenciando el canal de bancaseguros con la ampliación del acuerdo con Bankia, al haberse incorporado la red de BMN, y con el acuerdo recientemente firmado con el Banco Santander para los seguros de autos y de pymes", reconocía el propio Huertas durante su discurso de clausura.

Casi 24 horas antes, el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, ponía en valor su acuerdo con CaixaBank al afirmar que "es todo un paradigma de alianza en bancaseguros", lo que le ha permitido potenciar la diversificación de sus ingresos mediante SegurCaixa Adeslas con un total de primas por más de 3.700 millones y un peso del ramo de Salud del 68,1% al cierre del pasado ejercicio.

Más ajustes

Este recobrado interés por parte de las aseguradoras nacionales por el negocio de bancaseguros se produce, curiosamente, en un momento en el que algunos de los grandes grupos bancarios planean una significativa reducción de su red de sucursales en las que se deberían comercializar sus pólizas.

El Santander encara en estos momentos el ajuste de su red por la integración de Banco Popular. Por su parte, CaixaBank volverá a negociar esta semana con los sindicatos el ERE que afecta a más de 2.000 empleados como consecuencia del cierre de más de 800 sucursales según lo previsto en su nuevo plan estratégico.

Sin embargo, el consejero director general de VidaCaixa, Javier Valle, reconocía recientemente que "no queremos perder el canal de oficinas" bancarias del grupo presidido por Jordi Gual, a pesar de todos los avances de multicanalidad que ofrecen a sus clientes.

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