El pa­ra­dó­jico dis­curso de Draghi coge con el pie cam­biado al sector fi­nan­ciero

La Bolsa parte de cero después del inquietante programa expansivo del BCE

Las co­ti­za­ciones vuelven a perder sus so­portes clave en plena re­eva­lu­ción de la si­tua­ción

Banco Central Europeo
Banco Central Europeo

Nadie dijo que fuera a ser fá­cil, pero se­gu­ra­mente nadie pensó en el sector fi­nan­ciero es­pañol que las cosas se fueran a poner tan com­pli­ca­das. Cuando el jefe del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, bajó el pa­sado jueves su dedo pulgar y de­cretó que la eco­nomía de la zona euro sólo cre­cerá el 1,1% frente al 1,7% pre­su­pues­tado, los in­ver­sores to­caron a re­bato en la banca co­ti­zada arras­trados por la evi­dencia que de que la de­bi­lidad del área crece y crece.

Por lo tanto, el BCE dio al mercado un baño de realismo con el agua más fría posible y en cantidades ingentes. Y, además, tirando de paradoja. Los mismos bancos que habían rebotado alrededor de un 5% después de los globos sondas de las huestes de Draghi, que sonaban a música celestial en forma de nuevos préstamos baratos al sector, se venían abajo con estrépito a pesar de la confirmación oficial de que el dinero fácil empezára a llegar en septiembre.

"No se había visto nada igual en el mandato de Draghi. Con una mano pega duro asegurando que la economía de la zona no da más de sí, y lo concreta con cifras muy claras sobre PIB e inflación para 2019 y para 2020. Y con la otra intenta suavizar el golpe anunciando nuevas inyecciones de liquidez. Pero aquí faltan los detalles. No concreta los importes, dejando muchas cosas en el aire. Demasiado para los inversores, que se ha puesto a cubierto", señala un gran gestor nacional.

Tras perder más de 8.000 millones de euros en bolsa en solo dos sesiones, la banca prácticamente se ha dejado atrás todas las ganancias acumuladas este año, que superaban muy de largo el 5%. Salvo Santander y BBVA, todos los bancos están de nuevo en pérdidas en 2019 tras un rápido ejercicio de regresión. En la práctica, la banca ha vuelto a un inquietante punto de partida en bolsa, con la mayoría de las entidades perdiendo los soportes clave que tanto les costó recuperar.

Ahí esta Sabadell otra vez por debajo de 1 euro por acción, CaixaBank por debajo de los 3 y Bankinter de los 7 euros. Mientras, Santander y Bankia resisten un paso de dejar atrás los 4 y los 2,5 euros respectivamente, mientras BBVA sigue más cómodamente por encima de los 5. Por lo tanto, el sector tendrá que volver a remar con todas sus fuerzas y a contracorriente tras perder en 48 horas lo que costó ganar en un mes, tras la corrección posterior a la temporada de presentación de los resultados.

Los analistas trabajan a toda velocidad para reevaluar el muy renovado discurso que surge de la reunión del BCE. El nuevo escenario de tipos de intéres, que podrían no moverse hasta mediados de 2020, implica una dosis de sufrimiento extremo para el sector. Pero más allá de las fechas, importa que con una economía europea que crecerá un 1% este año y un 1,6% en 2020, hay un riesgo real de estancamiento del precio del dinero en niveles ínfimos durante años.

"La revisión a la baja de las previsiones ha sido radical y lo cambia todo. Creo que la banca va a seguir penalizada en bolsa durante todo lo que queda de 2019 y que vamos a asistir a muchos rumores corporativos. Hay bancos que lo van a tener muy difícil para sobrevivir en solitario durnte muchos meses de tipos cero o en cifras testimoniales que vienen por delante. La cuesta se empina, y mucho, para los bancos que más necesitan subidas de tipos para aguantar", señalan fuentes bursátiles.

No obstante, barrido el papel más nervioso en las dos últimas sesiones, los expertos esperan un ligero rebote, más técnico que otra cosa, y mucha volatilidad en cualquier caso. Y también, una segunda lectura un poco más sosegada, porque el BCE se reserva la posibilidad de animar el sector con una inyecciones de liquidez generosas que un sector necesitado de buenas noticias podría agradecer en bolsa. Pero hoy por pesa mucho más que la zona euro no da mucho más de sí. La larga travesía del desierto continúa, en versión corregida y aumentada.

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