Cimic, filial australiana de ACS, gana un 11% más en 2018

Marcelino Fernández
Marcelino Fernández

Cimic, filial australiana de ACS, obtuvo un beneficio neto de 781 millones de dólares australianos (unos 492 millones de euros) en 2018, un 11% más, impulsado por la reestructuración acometida en la empresa en los ejercicios anteriores y los grandes proyectos de infraestructuras acometidos.

La compañía del grupo que preside Florentino Pérez, con la que opera en su segundo gran mercado por detrás de Norteamérica, elevó un 9% sus ingresos el pasado año, hasta reportar 14.700 millones de dólares (9.303 millones de euros).

Cimic logró además disparar un 18% la generación de caja de sus negocios, hasta los 1.200 millones de euros, según informó la compañía.

"El 2018 ha sido otro año de éxito para Cimic, dado que continua reportando crecimiento del beneficio, pero también de caja y del dividendo", destacó en un comunicado el presidente de la filial y también consejero delegado de ACS, Marcelino Fernández Verdes.

En el plano financiero, la compañía logró además cerrar 2018 con una deuda de 523 millones de dólares (unos 330 millones de euros), el importe mínimo en más diez años, desde 2007.

Respecto al ámbito operativo, Cimic concluyó el año con una cartera de contratos de obra pendientes de acometer por valor de 36.700 millones de dólares (unos 23.155 millones de euros), un 6% superior a la de un año antes, gracias a que durante el ejercicio logró nuevos proyectos por 17.900 millones de dólares (unos 11.300 millones de euros).

Ante estos resultados, la filial australiana de ACS prevé elevar un 15% el dividendo que repartirá el próximo mes de julio, con lo que la retribución total a los socios correspondiente a cuenta de las ganancias de 2018 crecerá un 16%.

Para 2019, Cimic se ha marcado el reto de que su beneficio neto supere la cota de los 800 millones de dólares australianos, y alcance hasta 840 millones de dólares (unos 529 millones de euros).

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