El pe­tróleo Brent su­pera los 62,50 dó­la­res, uno de los ni­veles más altos re­gis­trados en el año

La limitada exposición de Repsol a Venezuela no inquieta a la acción en Bolsa

La pe­tro­lera ex­trae en el país ve­ne­zo­lano un 10% del pe­tróleo que pro­duce en todo el mundo

Antonio brufau con Josu Jon Imaz
Antonio Brufau y Josu Jon Imaz.

Repsol, con im­por­tantes in­tereses es­tra­té­gicos de pro­duc­ción y re­servas de crudo en Venezuela, no se está viendo afec­tada por la si­tua­ción po­lí­tica que vive el país. El nivel de ex­trac­ción de pe­tróleo se man­tiene inal­te­rable y la deuda acu­mu­lada con la pe­tro­lera es­pañola sigue ba­jando. La co­ti­za­ción del valor se sitúa en los 15,27 eu­ros, sin que los ana­listas vean, por ahora, un riesgo para la co­ti­za­ción.

En la compañía que preside Antonio Brufau, niegan que las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la Unión Europea para que rompan relaciones con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, hayan afectado a Repsol. Fuentes consultadas aseguran que se están sacando petróleo con normalidad y no hay ningún cambio tras las amenazas estadounidenses.

Venezuela es uno de los principales países en los que Repsol tiene importantes reservas de petróleo y gas pero su producción actual no representa un riesgo elevado para la compañía. De los 722.000 barriles diarios de crudo que la petrolera extrajo en 2018 en todo el mundo, un 10% procede de los yacimientos en explotación de Venezuela. Según datos de la empresa, entre petróleo y gas, la producción del año pasado ascendió a 77.064 barriles equivalentes de petróleo.

Según datos provisionales, la producción mundial de crudo de Repsol ascendió a 722.000 barriles diarios, lo que supone un 2,2% más que en 2017. La región donde más crudo se extrae es Latinoamérica y Caribe con 289.000 barriles diarios. La segunda zona es Norteamérica con 179.000 barriles/día, y en tercer lugar están Europa, África y Brasil con 174.000 barriles/día. Asia y Rusia produjeron unos 80.000 barriles diarios.

Preocupación pero no excesiva

En la compañía ven, por tanto, con cierto grado de preocupación los acontecimientos de Venezuela y las posibles medidas de presión que adopte el presidente estadounidense, Donald Trump, con la principal fuente de ingresos del país, como es el petróleo y el gas. Sin embargo, no hay un estado de alarma por lo que pueda afectar a las cuentas de la multinacional española.

La petrolera se ha reunido con analistas y el mensaje que transmiten es que en el mercado bursátil no ven riesgo para el valor. La cotización de Repsol está en los 15,27 euros, por encima incluso que en fechas pasadas. El petróleo Brent supera también los 62 dólares/barril, uno de los niveles más altos que ha registrado en todo el mes de enero

Como empresa petrolera, Repsol se ha visto afectada por situaciones similares a las actuales de Venezuela. Libia fue uno de los países donde se produjo una situación no igual pero parecida cuando en octubre de 2011 fue derrocado el régimen de Gadafi. El nivel de extracción de crudo cayó durante un tiempo pero posteriormente se recuperó por ser la principal vía de ingresos del país.

Las presiones de EEUU

En todos los conflictos que los países productores de crudo han mantenido, las partes implicadas han intentado mantener al margen la producción de petróleo y las multinacionales han sorteado la crisis, aunque también la hayan sufrido en parte. En el caso de Venezuela, Estados Unidos ha amenazado con suspender las compras de crudo y ha propuesto un embargo por parte de los países de la UE.

Este paso no está claro que vaya a ser respaldado por parte de los países comunitarios, ya que afectaría gravemente al pueblo venezolano. El petróleo representa el 95% de las exportaciones venezolanas y el país no tiene ninguna fuente de ingresos adicional procedente del extranjero. Por tanto, una medida de esta naturaleza es muy difícil que sea apoyada desde Bruselas.

Una decisión de este tipo afectaría gravemente a las multinacionales petroleras como Repsol. Por ese motivo, de momento, la producción se ha mantenido inalterable. La compañía española niega que la inestabilidad del país haya aumentado el riesgo patrimonial.

A cierre del tercer trimestre, el riesgo patrimonial estaba por debajo de los 800 millones de euros y fuentes próximas aseguran que esa cifra ha seguido bajando. Hace dos años esta cifra llegó a superar los 2.000 millones de euros.

El pago que recibe Repsol por el petróleo y el gas que extrae del país lo recibe en especie, es decir, en crudo y gas. En el último trimestre de 2018, la compañía española recibió seis barcos a través de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PVDSA) por la deuda que tiene acumulada Repsol.

Fuentes próximas aseguran que la petrolera está recibiendo regularmente cargamentos y que el nivel de extracción en el país venezolano no se ha reducido. Estas mismas fuentes insisten en que la situación para la empresa no ha cambiado en nada y que el conflicto es político.

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