CORRUPCIÓN

Sebastián da más mu­ni­ción a los pe­queños ac­cio­nistas para la junta del 15 de marzo

La tensión suma y sigue en el consejo del BBVA por el preocupante frente judicial

Los em­plea­dos, in­dig­na­dos: ha­blan más de es­pías con los clientes que de hi­po­tecas

Torres Vila, nuevo presidente de BBVA para liderar la ...
Torres Vila, presidente de BBVA.

El con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción del BBVA ce­lebra esta se­mana su reunión men­sual y previa a la junta de ac­cio­nistas del grupo fi­jada para el pró­ximo 15 de marzo en el Palacio de Euskalduna de Bilbao. Aunque su ma­yoría per­ma­nece aún afín al pre­si­dente de honor que les pro­puso, Francisco González (FG), la ten­sión y el ner­vio­sismo va en au­mento ante el frente ju­di­cial que se abre por el caso de las es­cu­chas en­car­gadas al ex co­mi­sario Villarejo.

La demanda de Miguel Sebastián da más argumentos a los pequeños accionistas y a empleados, hartos ya de relatos policíacos en los que se ganan el pan para ellos y sus familias.

El BBVA apuró la primera reunión del consejo de administración que iba a presidir su actual presidente, Carlos Torres, hasta las vísperas de que se presentaran los resultados anuales del grupo durante 2018. La reunión mensual de febrero debería celebrarse durante esta semana, aunque oficialmente no hay fecha concreta.

La deriva judicial por el caso FG-Villarejo por los espionajes encargados al comisario policial retirado genera algo más que desazón, según algunas fuentes consultadas próximas al consejo de administración del BBVA. No en vano, algunos de los que aún están presentes en el máximo órgano de gobierno del banco ya estaban cuando se produjeron dichos encargos.

La reunión del consejo de administración, bajo la nula transparencia reinante en la sede de La Vela, se produce a tan sólo dos semanas escasas de que el BBVA celebre la junta de accionistas anual en Bilbao, en el Palacio de Euskalduna cuyos responsables harían bien en extremar (en sentido figurado) los servicios de prevención de bomberos y atención sanitaria.

El que fuera director del servicio de Estudios del BBVA, Miguel Sebastián, ya ha dado un paso firme para personarse como acusación particular en las diligencias previas que la Audiencia Nacional ha abierto para investigar todo el entramado que relaciona al presidente de honor, Francisco González (FG), con una trama de espionaje para evitar el asalto de Sacyr al control del banco.

Sebastián, que tras su salida del BBVA tuvo varios cargos en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, incluido el de Ministro de Industria, esgrime una serie de argumentos para su personación en la causa que van más allá de la sonora frase de que se trata del "mayor escándalo de corrupción corporativa de la democracia".

El recién nombrado consejero de Indra ofrece más munición, por si ya no tuvieran poca, a los pequeños accionistas ante la junta de accionistas del 15 de marzo. Según la nota difundida por su despacho de abogados, entre los que está el exministro de Justicia Francisco Caamaño su excompañero ministerial, esgrime que "se habrían utilizado recurso del BBVA para la defensa de posiciones internas de poder en perjuicio de los accionistas minoritarias".

Hartazgo

Entre muchos de los pequeños accionistas del banco, también figura un buen número de empleados del BBVA. Tanto CCOO como UGT, desde hace más de un mes, reclamaron a los actuales directivos que clarificaran "cuanto antes" la investigación sobre toda la trama de espionaje por el daño reputacional.

Esas mismas fuentes y algunas otras de sindicatos con menor representación ya reconocían que se mostrarían más que "duros" durante sus turnos de palabra en la junta de accionistas que se celebrará en Bilbao.

Pero la indignación y el hartazgo de los empleados a pie de calle se incrementa de manera exponencial ante el devenir del escándalo que rodea al "honorable FG". Según las fuentes consultadas, muchos empleados de oficinas se ven sobrepasados. "Lamentan tener que hablar más de espías con los clientes que de hipotecas o de cualquier otro producto o servicio financiero", comentan sin desvelar públicamente su identidad y su afiliación.

Los antiguos empleados también tienen más que argumentos para cargar contra la actual cúpula del BBVA, que poco difiere de la creada por el propio FG. Tanto José Domingo Ampuero, exconsejero histórico, como Vicente Benedito, director general adjunto del BBVA y consejero en su momento, presentaron a mediados de febrero su acusación junto al expresidente de Sacyr, Luis del Rivero.

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