DESDE EL PARQUET

Tubos Reunidos necesita algo más

Algunos ope­ra­dores se pre­guntan qué ha cam­biado para que Tubos Reunidos haya du­pli­cado su precio en menos de dos me­ses. Aunque venía de tocar fondo en 0,14 euros por ac­ción a fi­nales del año pa­sado, re­cu­perar tanto te­rreno tiene su mé­rito, sobre todo cuando no ha ha­bido ra­zones de ca­lado para jus­ti­ficar este in­tenso re­bote.

A la compañía le ha bastado con anunciar que mantiene conversaciones con sus acreedores con el fin de reconfigurar su deuda a la actual situación del mercado y del grupo respecto a las medidas arancelarias americanas para remontar el vuelo con rapidez. Para ello, la compañía ha procedido también a la adaptación de su plan de negocio.

Las especulaciones sobre la inminente firma de un acuerdo están dando ahora un nuevo impulso a su cotización. En cualquier caso, Tubos Reunidos ha asegurado contar con el respaldo de las entidades financieras de referencia para avanzar en este proceso. Por este motivo la posible firma no debería justificar la fuerte subida experimentada, teniendo en cuenta los pésimos resultados registrados al cierre del tercer trimestre que anticipan un cierre de año en rojo, con lo que encadenaría tres años consecutivos de pérdidas.

Es cierto que la reacción al alza de los precios del crudo en estos meses juega a favor de la compañía al mejorar las expectativas de contratos por parte del sector. Pero tampoco parece suficiente como para echar la casa por la ventana.

Todo ello hace sospechar a algunos bolsistas que algo se está cociendo en torno al grupo especializado en la fabricación de tubos sin soldadura. En los patios de operaciones se comenta la posibilidad de que los bajos precios de las acciones de la compañía podrían facilitar la presentación de una oferta de compra por parte de alguno de los grandes del sector, asumiendo la deuda y facilitando una salida honrosa a los actuales accionistas de referencia.

La deuda neta de Tubos Reunidos supera con holgura los 200 millones de euros con una capitalización inferior a los 50 millones. En la cabeza de los grandes inversores siguen resonando además los ecos de las advertencias del auditor de las cuentas respecto a la viabilidad de la compañía en caso de producirse desviaciones en el plan laboral integral, lo cual está generando fuertes tensiones con la plantilla.

Pese al rebote experimentado y posterior proceso de consolidación de niveles, los expertos técnicos creen que la actual tendencia bajista primaria del valor desarrollada desde 2014 sigue intacta y el valor necesitará mucho más que catalizadores puntuales para romper esta dinámica.

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