HIPOTECAS

Muchas en­ti­dades tra­bajan en este mo­mento para dar forma a su oferta de prés­tamos

La banca se apunta a pagar todos los gastos de las hipotecas cuando las encarece

El sector tiene que apretar el ace­le­rador en el ne­gocio en un en­torno de tipos cero

Hipotecas
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Poco a poco, con mo­vi­mientos muy cal­cu­la­dos, los bancos em­piezan a re­partir nuevas cartas a sus clientes en el ne­gocio hi­po­te­ca­rio. Mirándose los unos a los otros y con el ob­je­tivo nú­mero uno de se­guir ofre­ciendo unas con­di­ciones ju­gosas y que com­paren bien con las del resto, al­gunas en­ti­dades fi­nan­cieras han em­pe­zado a re­tocar los pre­cios de sus hi­po­te­cas. Pero quien ha dado este paso lo ha acom­pañado de la de­ci­sión de asumir todos los gastos del pro­ceso.

Una de las bazas del sector para justificar esta nueva estrategia es la transparencia. El banco puede tocar al alza el diferencial sobre el Euribor, el tipo fijo inicial de la hipoteca variable o el tipo fijo del préstamo. Pero a cambio el cliente será compensado con el pago de todos los gastos, incluido el de tasación, el único del que le libera la nueva ley hipotecaria. Por lo tanto la TAE (que contempla todos los gastos) será más clara y limpia que nunca. Sin sorpresas.

Esta es la gran baza comercial de las torres más altas del sector financiero. Santander y su filial en Internet Openbank, BBVA y CaixaBank (está última fue la primera) ya asumen todos los costes de las hipotecas. "El poder de las grandes entidades es enorme. Sus redes son capaces de transmitir el mensaje de los costes cero a la velocidad de la luz. Creo que otros bancos españoles medianos, aunque no todos, van a seguir pronto el mismo camino" señala un experto hipotecario de una gran firma española.

En realidad, se ha conformado dos bloques. Los que ya lo pagan todo, entre los que también están ING (que a cambio ha subido sensiblemente el diferencial sobre el euribor de su hipoteca naranja hasta el 1,11%) y las entidades más pequeñas que asomaron la cabeza en pleno caos judicial, por un lado. Y, po rotro, los que no han tocado ni sus tipos de interés ni el resto de la letra pequeña de sus hipotecas. Dos fórmulas igual de válidas, al menos de momento, para evitar que decaiga el 'sex appeal' de sus ofertas.

"Para entidades domésticas que tanto dependen de los tipos de interés oficiales y que lanzaron el año pasado planes estratégicos muy agresivos, crecer en el negocio crediticio es una prioridad. Es una cuestión de ingresos, por la vía de aumentar el número de clientes a los que se les puede colocar otros productos junto a las hipotecas, como los muy rentables seguros. Ningún banco se puede permitir ahora el lujo de quitar el pie del acelerador", señalan fuentes financieras.

La prueba es que, por el contrario, el sector financiero ha metido la sexta velocidad para aprovecha la bonanza en el mercado inmobiliario. Según datos del Consejo General del Notariado, casi el 46% de las 581.364 transacciones firmadas en 2018 se financiaron a través de una hipoteca. El crecimiento de algo más del 14% respecto a 2017 demuestra que los bancos abren cada vez más el grifo en el negocio por el que más están apostando en los últimos trimestres.

Con la nueva Ley Hipotecaria ya totalmente definida, son muchas las entidades financieras españolas que están dando forma a la que será su nueva oferta de hipotecas. En todas ellas la consigna es subir los tipos lo menos posible o nada. Y, si se impone la primera opción, contrarrestar el efecto asumiendo todos los costes. Un trueque rentable para los bancos, que se pasan al todo gratis sabiendo que los ingresos que supone subir tipos (por poco que sea) casi siempre compensan más que de sobra las medidas correctivas, teniendo en cuenta que el plazo medio de las hipotecas es de 24 años. Pero esa es otra historia.

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