La fi­lial ita­liana tendrá el mismo es­quema de man­dato que rige en Enel

José Bogas asume la responsabilidad de toda la línea ejecutiva de Endesa

Enel busca un sus­ti­tuto a Borja Prado tras una ne­go­cia­ción amable para su marcha

José Bogas, CEO de Endesa.
José Bogas, CEO de Endesa.

Borja Prado, pre­si­dente de Endesa, es ya his­toria en la eléc­trica es­pañola con ma­yoría ita­liana, al llegar a un acuerdo con el ac­cio­nista Enel para cesar en la pró­xima junta de ac­cio­nistas que se ce­le­brará en abril Tras su mar­cha, todo el poder eje­cu­tivo de la eléc­trica re­caerá en el con­se­jero de­le­gado José Bogas, que ya lo tenía de he­cho, aunque com­par­tido en al­gunas fun­cio­nes. La fi­lial de la pú­blica ita­liana tendrá a partir de ahora el mismo es­quema de man­dato que Enel, donde la fi­gura de pre­si­dente pasa a ser algo ins­ti­tu­cio­nal.

La salida de Prado no supondrá ningún cambio en la estrategia de la eléctrica española ni se modificará ninguno de los cuatro puntos esenciales del plan estratégico 2019-2021, presentado en noviembre de 2018. Estos cuatro ejes están basados en el cliente, la apuesta por la descarbonización (energías verdes) y seguridad del suministro, redes inteligentes y oportunidades de crecimiento, y una cuarta, la digitalización.

El presidente de Endesa lleva 12 años de consejero en la compañía -dos como consejero independiente y 10 como presidente-, por lo que el accionista Enel -controla un 70,1% del capital- considera lógico adaptar la normativa interna a una limitación de tiempo por razones de buen gobierno corporativo.

En la comunicación enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), señala que “siguiendo criterios de transparencia, y a fin de clarificar este proceso, el accionista mayoritario de Endesa, Enel, ha informado a los actuales miembros del consejo de administración que tiene intención de proponer la adaptación de la normativa interna a la limitación, por razones de buen gobierno corporativo, del periodo máximo en que una persona puede ejercer el cargo de presidente de la sociedad”.

En este sentido, añade que “esta modificación supondría la no propuesta de reelección en la próxima junta de accionistas de Borja Prado Eulate, tras un periodo continuado de 10 años como presidente de Endesa y dos años más previamente como miembro del consejo de administración”.

Relaciones siempre cordiales

La decisión de la marcha de Borja Prado al frente de Endesa ha sido pactada con el consejero delegado de Enel, Francesco Starache. Fuentes consultadas han reconocido que las relaciones entre ambos han sido siempre correctas, cordiales y de entendimiento mutuo.

Pese a que la salida de Prado de la presidencia no supondrá un giro en la estrategia de la eléctrica española, sí va a significar un cambio en la estructura de mando de la compañía. Hasta ahora, Borja Prado tenía ciertos poderes ejecutivos en la compañía y José Bogas era el consejero delegado, pero dependiente en parte de la figura del presidente. A partir de la junta de abril, todo el poder de decisión recaerá sobre Bogas y el nuevo presidente que se nombre será institucional, sin mando en plaza.

Bogas, con poderes ejecutivos

De hecho, en los últimos meses Bogas ha estado ejerciendo ya como la persona que llevaba las riendas de la eléctrica. En la entrevista que los presidentes eléctricos mantuvieron con la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, el pasado 4 de febrero, a ese encuentro asistieron Ignacio Sánchez Galán, como presidente de Iberdrola, Francisco Reynés, presidente y CEO de Naturgy, y José Bogas, consejero delegado de Endesa.

Es decir, a ese acto tan relevante, en el que se iba a abordar el futuro de las centrales nucleares, Borja Prado no acudió y delegó en la persona que realmente manda ya en Endesa. Y es que, Starache ha querido repetir la misma estructura de mando que se tiene en Enel, donde el propio Starache es quien lleva todas las líneas ejecutivas.

En ningún caso, han existido discrepancias entre Francesco Starache y Borja Prado. Las únicas diferencias que pueden haberse producido son más del tipo de perfil que cada uno tiene a nivel profesional, que como persona. Mientras que Starache es un técnico -es ingeniero nuclear-, Borja Prado es más un político y no un gestor de empresa. Por esa misma razón, Starache se siente más cercano al perfil de José Bogas, como ingeniero industrial y como técnico que es.

La relación de Prado con el ex consejero delegado, Fulvio Conti, fue en cambio de una gran amistad personal. A ambos, les unía y sigue uniéndoles una gran cercanía. Prado ha pactado con Enel su salida de Endesa con una indemnización que se aproxima a los 13 millones, si nos atenemos al informe de la eléctrica sobre retribuciones para altos cargos, más las cantidades acumuladas por pensiones y seguros.

Prado accedió a la presidencia de Endesa en 2009, relevando entonces al presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, una vez que la italiana Enel se había hecho con el 92% del capital de la compañía, tras adquirir a Acciona el 25% que poseía.

El consejero delegado de Endesa es una persona de la casa y se conoce los entresijos eléctricos al dedillo. Se le considera un buen fajador ante el Gobierno y un gran experto a la hora de dialogar con la Administración.

En su última intervención pública, Bogas dijo en unas jornadas del IESE y Deloitte que, el futuro Plan Integral de Energía y Clima, que marcará la hoja de ruta de la transición energética hasta 2030, no esté “escrita en piedra” y sea “adaptable a las circunstancias que se presenten en el futuro”. Recalcó que el Plan debería “tener capacidad de adaptación a las circunstancias con las que nos vamos a encontrar en el futuro”.

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