Monitor del Seguro

Más del 70% de las en­ti­dades cierra 2018 con in­cre­mento de primas

Vida Riesgo crece un 36% desde el inicio de la recuperación económica

La nueva Ley Hipotecaria po­dría mermar la he­ge­monía de la banca en este ramo

Edificio de Mapfre
Edificio de Mapfre

El ahorro es la pieza clave de una buena vida y, sobre todo, de una buena ju­bi­la­ción y ve­jez. El sector ase­gu­rador es el pri­mero que in­siste en la ne­ce­sidad de la so­ciedad es­pañola de aho­rrar de cara a com­ple­mentar la pen­sión pú­blica. De aho­rrar en ins­tru­mentos fi­nan­cie­ros, el ‘ladrillo’ no vale, a no ser que se mo­ne­tice a tra­vés, por ejem­plo, de una hi­po­teca in­versa o de su trans­for­ma­ción en una renta vi­ta­li­cia.

Sin embargo, la industria aseguradora no está interesada en desarrollar las primeras, y en el caso de las segundas, por mucho que se defienda esta opción a nivel sectorial, lo cierto es que solo un tercio de las entidades de Vida gestionan ahorro procedente de estas operaciones, y de entre todas ellas, una acapara más del 80% de las provisiones matemáticas, VidaCaixa.

Nadie duda de que a la industria le interesa crecer en este ramo, el de Vida Ahorro, pero el contexto para el desarrollo de estos productos no es el más propicio, con un entorno de bajos tipos de interés que se eterniza y unos mercados financieros extremadamente volátiles. Promete más otra parte del negocio de Vida, la de Vida Riesgo, que es más rentable. ¿Y cómo va este negocio? Pues mucho mejor que el otro. El volumen de primas creció en 2019 más de un 12% (frente a la caída de casi el 4% de Ahorro), por encima de las previsiones.

Y todavía podría crecer mucho más. Las primas de Vida Riesgo representan solo el 7,3% del total y el 16,3% de las del conjunto de Vida. Queda camino por recorrer, pero el ritmo de avance es bueno. Este seguro, que tiene una elevada vinculación con el comportamiento del ciclo económico, ha sacado un gran partido a la recuperación económica iniciada en España en 2014. En los últimos cuatro años la facturación por la venta de este tipo de pólizas se ha incrementado en su conjunto un 36%, frente al avance del 16% de las primas totales del seguro directo.

El panorama parece alentador. En España se espera que la economía siga creciendo por lo que las expectativas continúan siendo favorables. Pero tampoco se puede obviar que, aunque el PIB aumente, se va a producir una desaceleración del ritmo de avance, lo que acabará pasando factura al incremento de las primas de esta línea de negocio.

Además, dado como está el patio político no puede descartarse un empeoramiento de este actual entorno relativamente amable. En el último Informe Sectorial y Económico elaborado por el Servicio de Estudios de Mapfre, ya se advertía que “entre los riesgos que pueden afectar a la economía española y al comportamiento del sector asegurador se encuentra la posibilidad de un incremento de las primas de riesgo, sea por contagio de los países periféricos o por las propias decisiones de política económica que incrementen la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas”.

Pero, de momento, el negocio marcha bien. De hecho, el 71% de las entidades de Vida que comercializan estos productos acabaron el año con crecimientos respecto al ejercicio anterior. Las que mejor han aprovechado este año la coyuntura han sido Mutual Médica (con un crecimiento del 311,35% en primas), Santalucía Vida (28,11%), Seguros Lagun Aro (24,36%) y VidaCaixa (24,36%). Esta última es líder del mercado por primas y asegurados; el primer puesto de la clasificación por provisiones se lo arrebata BBVA Seguros. A VidaCaixa le acompañan en el ‘top 5’ del sector (por primas): BBVA Seguros, Bansabadell Vida, Mapfre Vida y AXA Aurora Vida. Juntas acaparan el 51,4% del mercado.

Como en el conjunto del negocio de Vida no son las aseguradoras las que llevan la voz cantante, sino los bancos, que actualmente controlan el 70% de las primas de Vida Riesgo. Son las entidades bancarias las que mejor conocen al cliente desde el punto de vista financiero y las que tienen una mayor capacidad de comercializar estos productos, y sobre todo una gran oportunidad, ya que son pólizas que suelen venderse ligadas a la concesión del crédito, sobre todo hipotecario. Ahora bien, en este ámbito surge una amenaza al poderío de la banca.

El Senado acaba de aprobar la nueva Ley Hipotecaria con nuevas modificaciones, entre ellas una presentada por el sector asegurador, y más concretamente por la mediación (el canal tradicional de venta de seguros en competencia con el de bancaseguros): la obligación de las entidades bancarias de ofrecer la posibilidad de que sus clientes puedan contratar pólizas renovables anualmente. De esta forma, se pretende evitar que los clientes tengan que contratar seguros de prima única de hasta 10 años que impiden acceder a mejores condiciones en las renovaciones.

Además, en el texto también se incluyen otras propuestas incorporadas a petición de la mediación, como la obligación por parte del banco de aceptar pólizas alternativas a la ofrecida por la entidad sin que eso suponga un empeoramiento de las condiciones del préstamo, y la prohibición de que el banco cobre gastos suplementarios al cliente por realizar un estudio comparativo de estos seguros alternativos.

La Ley todavía tiene que volver al Congreso, pero todo parece indicar que en este caso ‘la banca no gana’. Está previsto que el pleno de la Cámara Baja vote esta Ley el próximo 21 de febrero, y las Cortes se disolverán el 5 de marzo.

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