Trabajadores y pe­queños ac­cio­nistas pro­meten darle duro en el es­treno como pre­si­dente

Torres encara su particular 15-M ante los 'indignados' del BBVA

Más allá del es­pio­naje, lo que teme es la pre­sencia de FG en su pri­mera junta ge­neral

Carlos Torres
Carlos Torres

A tan sólo un mes vista. Así se asoma al abismo de su pri­mera junta de ac­cio­nistas como pre­si­dente del BBVA Carlos Torres. Aunque su re­elec­ción como con­se­jero y la ra­ti­fi­ca­ción de Onur Genç como con­se­jero de­le­gado, se da por he­cho, el pró­ximo 15 de marzo bien podrá re­pre­sentar un 15-M como el de hace ocho años en la Puerta del Sol en Madrid cuando se les re­pro­chaba a los po­lí­ticos que no re­pre­sen­taban a los ciu­da­danos in­dig­na­dos. Torres llega a la cita anual con el caso abierto sobre el es­pio­naje y serán va­rios los que re­pro­charán la de­li­cada si­tua­ción que se vive en el BBVA.

El presidente del BBVA, Carlos Torres, tiene tan sólo un mes por delante para preparar una junta de accionistas que se prevé algo más que reñida, aunque el enfado tal vez no alcance aquellas que se celebraron tras la expulsión de todas las familias de Neguri tras asumir la presidencia única el ahora honorífico Francisco González (FG).

El sujeto de la discordia volverá a ser el mismo, el propio FG, y todo el escándalo que se ha desatado por las informaciones sobre los encargos de espionaje que hizo durante su mandato al comisario retirado José Villarejo para saber de propios y extraños todos los asuntos que pudieran ser más que turbios para así aferrarse a la poltrona presidencial del segundo banco español.

Según los avances que se han producido en la investigación interna y externa sobre sus oscuros episodios invitan bien poco a pensar que Torres pueda llegar a la cita anual con los accionistas del grupo con algunas conclusiones al respecto, aunque ya se haya asumido "riesgo reputacional y económico".

Tanto algunos trabajadores como sus representantes sindicales ya auguran una ofensiva más que contundente contra el actual presidente ejecutivo del BBVA el próximo 15-M. Casi en paralelo, pequeños accionistas del banco también pondrán el grito en el cielo ante la pérdida continuada de sus inversiones por la errante estrategia de Francisco González, sobre todo en la expansión internacional.

Tanto Carlos Torres como el actual consejero delegado del BBVA, Onur Genç, deberán obtener el refrendo de la junta de accionistas a la continuidad en sus cargos. El trámite se da más que por superado, pero el coste de los reproches que tendrán que encajar (sobre todo Torres) convertirán la jornada en un día agridulce.

Incógnitas

Tras varios meses de investigación sobre el caso del espionaje, muchos pequeños accionistas y trabajadores dudan que el presidente del BBVA pueda llegar dentro de un mes a la junta de accionistas con algunas conclusiones sobre todo lo ocurrido, al menos de manera inicial.

Esta no es la única incógnita que se plantea ante el encuentro anual fijado en Bilbao. Algunos trabajadores y pequeños accionistas del BBVA dudan que el presidente de honor, Francisco González, vaya a hacer acto de presencia en el Palacio de Euskalduna en la capital vizcaína.

"Debería estar, al menos, presente en la junta, ya que es cuando se tienen que aprobar las cuentas de su último mandato como presidente ejecutivo del banco. Pero dudo mucho que FG vaya a tener la vergüenza o valentía necesaria para acudir ese día", argumentan algunas fuentes consultadas entre los representantes sindicales del BBVA

Artículos relacionados