ACS salva su contrato en el AVE de California a pesar de suspenderse del proyecto

AVE en EEUU
AVE en EEUU

ACS mantendrá el contrato de obras de construcción de un tramo del AVE de California que se adjudicó en 2014 a pesar de que el proyecto, que pretendía unir Los Ángeles y San Francisco, se suspenderá y, por lo tanto, no se acometerán más obras que las ya lanzadas, según anunció este martes el gobernador del Estado de California, Gavin Newsom.

"Seamos realistas, el proyecto del AVE, tal como está planteado, costaría demasiado y supondría mucho tiempo", aseguró en su discurso sobre el Estado.

No obstante, indicó que concluirán las obras de la primera fase del proyecto actualmente en marcha, esto es, el trazado de los alrededor de 200 kilómetros de longitud entre las ciudades de Merced y Bakersfield, en Central Valley.

El gobernador considera que, "aunque muchos podrán decir que resultará una línea a ninguna parte", contribuirá a "revitalizar" Central Valley, una de las zonas que, según indicó, presenta mayor contaminación y peores conexiones de corta y media distancia.

ACS logró en diciembre de 2014 un contrato de obras de construcción de un tramo de este AVE de unos 105 kilómetros de longitud que une Fresno y el Norte de Bakersfield, un trazado que, por tanto, está incluido en el que acabará de construirse.

El proyecto, estimado entonces en 1.083 millones de euros, se consiguió a través de un consorcio en el que participa con sus filiales Dragados y Hochtief, y que completa la firma local Shimmick.

California tenía prevista construir una línea AVE de unos 827 kilómetros de longitud que uniría Los Ángeles y San Francisco, una conexión con 24 estaciones que se esperaba estuviera lista para el horizonte de 2033.

RENFE PUJÓ PARA OPERAR LA LÍNEA. Además de ACS, Ferrovial también compitió en su día por hacerse con obras de este AVE, ante el que la operadora ferroviaria pública Renfe se posicionó para su explotación.

En 2017, Renfe, actualmente incluida en el proyecto del AVE de Texas, quedó segunda de entre los cuatro grupos que compitieron por el primer contrato para explotar el corredor californiano. La mejor posicionada fue la alemana Deutsche Bahn, que se quedó con el contrato que ahora quedará en el aire.

El proyecto en liza era el contrato de asesoramiento en el diseño y definición de los aspectos técnicos y comerciales del servicio de Alta Velocidad, un proyecto estimado en 30 millones de dólares (unos 25,2 millones de euros).

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