Siete años por en­cima del 90% del PIB, cons­ti­tuye una ame­naza para el cre­ci­miento de la eco­nomía

La trampa de la deuda vuela sobre la España de Sánchez

El en­deu­da­miento pú­blico se ha in­cre­men­tado en un 147% en los úl­timos diez años

Deuda pública
Deuda pública

El for­mi­dable in­cre­mento de la deuda pú­blica des­en­ca­de­nado tras la úl­tima gran crisis mun­dial cons­ti­tuye la más seria ame­naza para el cre­ci­miento eco­nó­mico. Lo es en España, pero tam­bién en eco­no­mías tan re­le­vantes como la de Estados Unidos. Los es­fuerzos rea­li­zados por los bancos cen­trales han lle­vado a fi­nan­ciar a tipos ex­tre­ma­da­mente bajos los cre­ci­mientos de la deuda a ambos lados del Atlántico. Hace meses que los eco­no­mistas alertan de que la deuda es una bomba de re­lo­jería con el tem­po­ri­zador ac­ti­vado.

El año en que se desencadenó la gran crisis económica por la quiebra de Lehman Brothers, la deuda de España cerró el ejercicio en apenas un 39,50% del producto interior bruto (PIB). Según los datos de noviembre del pasado año, la deuda se encuentra situada en el 97,65% sobre el volumen de riqueza que genera el país al cabo del año.

La situación española parece alarmante, pero no se encuentra al margen de la situación de otras grandes economías del mundo, tras esta gran crisis. Estados Unidos incrementó su deuda en nada menos que un 217% entre los años 2007 y 2016. Es decir, triplicó su endeudamiento.

La deuda ha crecido de forma imparable en los últimos diez años. En el año 2007, uno antes de registrarse el crash de Lehman, el endeudamiento de las administraciones públicas se situaba en los 383.798 millones de euros. Al cierre de 2008, trs meses después del estallido del banco de negocios norteamericano, la cifra se había encaramado ya hasta los 439.771 millones de euros. No ha dejado de subir, hasta 1,169 billones de euros.

No es una cuestión de gobiernos. Es un tema imbricado en la economía española desde la transición. Cuando Rodríguez Zapatero cede el testigo a Mariano Rajoy, la deuda se encontraba en 743.530 millones de euros. Había incrementado en 303.000 millones en tres años. Cuando Rajoy abandona La Moncloa en junio del año pasado, el endeudamiento se encontraba situado en los 1,163 billones, que son 420.000 millones más que cuando llegó al poder, siete años antes.

Inflación contra la deuda

Los economistas aseguran que el gran aliado contra el crecimiento de la deuda es la inflación, porque el alza de los precios siempre acompaña al crecimiento económico. Y la expansión económica eleva el PIB, que es el denominador de la relación deuda sobre PIB, lo que produce un efecto de reducción de esta variable.

La gran crisis de Lehman y el posterior incremento disparado de la deuda llevó a los economistas a formular teorías referentes los efectos de una deuda sin control. Los economistas Carmen Reinhart y Ken Rogoff propusieron una regla general, que una vez que la relación entre la deuda del gobierno y el PIB supera aproximadamente el 90%, el crecimiento económico resulta dañado. En España, la deuda se encuentra por encima de ese nivel desde el 2013. Este año va a hacer siete ejercicios en que se encuentra en niveles peligrosos.

España ha podido hasta ahora combatir el peligro de la deuda gracias a los bajos tipos de interés que ha establecido el Banco Central Europeo y a la política de financiación del crecimiento del endeudamiento de los estados, a través de las compras de deuda.

En cualquier caso, no hay que olvidar que España tiene una factura de intereses de casi 31.500 millones de euros, que supone una muy seria amenaza para las posibilidades de progreso de nuestra capacidad productiva desde el punto de vista del tirón del Estado como actor económico.

Una amenaza latente, que se suma a un entorno de tipos que va a dejar de ser tan bondadoso como antes. Una crisis latente que se cierne sobre la economía cuando buena parte de la población aún siente los efectos de la anterior recesión.

Artículos relacionados